De manual

Impostura: Profesión de los políticos, ciencia de los médicos, conocimiento de los críticos, religión de los grandes predicadores; en una palabra: el mundo (Ambrose Bierce: El diccionario del diablo).


Rajoy

¿Casuales, las pifias?



Duncan, el entrenador de lucha de Leto Atreides (son personajes de la novela Dune, de Frank Herbert, para el que ande algo despistado), cuando adiestraba al joven en combate le decía “fintas en las fintas de las fintas”.

Hay veces que uno lo ve venir de manera diáfana, claro. Que se arme un revuelo mediático (qué palabra más del siglo XXI, mediático) sobre la inconveniencia o no de mostrar ciertas banderas en un evento deportivo es, claramente, una cortina de humo que distrae del dato importante: que la deuda del país ha superado al PIB, cosa que no pasaba desde que perdimos Cuba, más o menos.

Ese es el dato realmente serio. Lo otro no es más que generar una polémica con acérrimos detractores y defensores, en posturas sin matices grises (todo “sí” o “no”), para distraer la atención del personal. Es una táctica de manual, y cualquiera con dos deditos de frente lo ve. Lo veo hasta yo (imagínense). Si Usted no lo ha visto, hágaselo mirar inmediatamente, porque le están dando coba y Usted ni se está enterando. El que toda la prensa, radio y televisión esté entrando al trapo es parte de la estrategia, claro.

Ahora bien, a veces la cosa no es tan simple y acaba confundiéndome. Dos veces, dos, ha dicho el Señor Presidente del Gobierno en Funciones “de baja estopa”. Dos veces, en dos mítines distintos.

Cualquier persona mínimamente avisada sabe que una cosa es “dar estoPa”, y otra muy distinta “ser de baja estoFa”. Pero no se puede “ser de baja estopa”. Me surge entonces la duda: ¿estamos en las mismas que antes? Es decir, el político, ¿dice intencionadamente algo que desde el punto de vista lingüístico es censurable, y así “deja cacho” para morder donde no es importante (en la forma y no el fondo)? ¿Es una traición de su gabinete de imagen, que está lleno de bolcheviques o de gente que desea que corra el escalafón? ¿Tal vez es que no se atreven a corregirlo (ya saben: corrige al sabio y lo harás más sabio, corrige al necio y lo harás tu enemigo)?

¿O simplemente es que es una persona sumamente inculta, y ya está?

Aquí yo me pierdo. Lo confieso. En fin.

2 comentarios to “De manual”

  1. Toy folloso Says:

    Que corra el escalafón, si. De derecha y de izquierda. Que con la edad se amplifica el ego, el detentar por detentar poder; y la cobardía….

  2. Microalgo Says:

    Pues sí que sí.

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