Intento fallido de coba-cola

Los dos años de inversión en Neotrición e investigación dieron a luz a CHOWTM. CHOWTM contenía moléculas proteicas hiladas, trenzadas y entrelazadas, encriptadas y codificadas, cuidadosamente diseñadas para hacer que las ignorase hasta el enzima digestivo más voraz; edulcorantes artificiales, aceites minerales en vez de vegetales, materiales fibrosos, colorantes y aromatizantes. El resultado fue un producto alimenticio indistinguible de cualquier otro excepto por dos detalles. El precio, que era ligeramente más elevado, y el aporte nutritivo, que era aproximadamente el mismo que el de un walkman de Sony. Comiese uno la cantidad que comiese, perdía peso (y pelo. Y color de piel. Y, si se comía tiempo suficiente, señales de vida) (Terry Pratchett y Neil Gaiman: Buenos presagios).

Numerados

Qué va. Ni por esas.

El fin de semana pasado se realizó en mi casa otra de esas reuniones quincenales de lectura orientada de clásicos populares. En esta ocasión se trataba de conjeturar una pauta de frecuencia de los adverbios terminados en “mente” en la obra de Marcel Proust. Como todo esto es muy largo, a partir de ahora usaremos para estas reuniones el nombre en clave de “timba de póker”, en plan alegoría. ¿Estamos? Estupendo.

Aprovechando la concurrencia a estos eventos, se me ocurrió hacer una prueba pseudocientífica. Les cuento. Uno de los asiduos asistentes, el peligrosísimo Schlomo (el Alcancero), suele beber Coca-cola durante las citadas reuniones. Pero Coca-cola a pelo, es decir, ni cero, ni light, ni cero-cero, ni leches. Si no es esa, no le hace gracia. Y la Dama de los Lunares y yo, como buenos anfitriones, siempre tenemos lista una dosis para él, aunque nadie más bebe ese mejunje en casa. Así las cosas, uno se llegó a plantear si lo de Schlomo con ese bebedizo en concreto sería querencia organoléptica o simple y pura manía persecutoria. Y como soy malvado, elegí como hipótesis de trabajo la segunda opción, pero uno nunca sabe.

¿Qué hace un científico que se precie ante este enigma? Pues, obviamente, organizar una cata. Compré Coca-cola normal, Coca-cola cero, Coca-cola cero-cero (sin calorías ni cafeína), Coca-cola light sin cafeína, Pepsi, Pepsi light, Cola Hacendado y Cola Hacendado sin cafeína. En total, ocho refrescos de cola. Preparé series de vasitos numerados y los llené todos al mismo volumen (disponiendo el orden de las bebidas de manera aleatoria y quedándome yo con la referencia). Entre dos subidas de ciegas en el Texas Hold’em (sigo con la alegoría, ¿eh?), les di a catar a los asistentes la cosa con la insana intención de que, concretamente, Schlomo, (lo confieso, la cosa era un torpedo hacia él) no fuera capaz de distinguir su preferida Coca-cola normal de cualquier otra fórmula del mercado, con lo que yo, henchido de gozo y pitorreo le afearía su maniática conducta y lo condenaría a beber Coca-cola cero (por ejemplo) en la subsiguientes timbas (maldad pura y gratuita), con la excusa de que, total, él no era capaz de distinguirlas. Yo, al menos, no habría sido capaz.

De la cata se concluyeron varias cosas. Una de ellas es que el Dueño de la Orquesta Imaginaria, otro asiduo de la timba, está como un cencerro, porque sus respuestas fueron del tipo de Vasito 2 = Vicks Vaporub; Vasito 4 = Nesquick, etcétera. Otra conclusión es que la Cola Hacendado sin cafeína es un bebedizo repulsivo que nadie que aprecie la propia existencia debería comprar de manera consciente. Al menos, no para bebérsela uno mismo. Otra es que darle cafeína a Fenrir el Lobo más allá de la seis de la tarde es como tirar siete mil Gremlins al lago Titicaca. Incluso ganó la timba, el desgraciado, puesto de cafeína hasta arriba y como una puñetera moto.

Y la última conclusión, y la peor de ellas, es que el maldito Schlomo identificó sin asomo de dudas su tan querida Coca-cola normal. De entre ocho refrescos de cola.

Ok. Hipótesis refutada. Tendrás tu refresco listo cada vez que vengas, maldito seas. Te lo has ganado.

(Hume, eres un cabrón).

8 comentarios to “Intento fallido de coba-cola”

  1. Salamandra Says:

    Aunque sea jodida la política de la empresa, si te gustan los refrescos de cola es cocacola o nada. Y a ser posible de botella de 20 cl. Porque dependiendo de cómo se envasa tiene diferente cantidad de CO2 o no sé qué y no saben igual.

  2. Alcancero Says:

    En primer lugar, gracias por poner su talento científico y montar todo un experimento centrado en mi. Ahora se lo que sienten las microalgas en sus caldos de cultivo. En segundo, muchas gracias again por hacerme protagonista de uno de los post de este distinguido blog. En recompensa le daré una pequeña exclusiva. No es infrecuente que cuando pido coca colas por esos negocios hosteleros de Dios, me pregunten si es normal o alguna de sus variantes antigordos. De hecho, más de una vez me han traído lights o zeros sin especificarlo, como una gran indirecta. Espero que está historia cotidiana sirva para reivindicar las coca colas y los refrescos varios, que no gozan de la mítica de los vinos, con sus categorías, ni de los años de los whiskies fermentando en barricas. Aunque parezcan los complementos perfectos para pizzas, hamburguesas y demás variantes de la comida rápida, tienen su ciencia. Lean el comentario anterior de Salamandra y verán lo que les digo. Le diré que la del experimento estaba cortita de gas, a pesar de eso era inconfundible. Y las Hacendado ciertamente son de garrafón. Abrazos.

  3. piero Says:

    Iba a escribir algo sobre la indecencia de las multinacionales como Coca Cola (pero especialmente la de Coca Cola); sobre la insalubridad de los brebajes que envasa en latas más dignas de contener arroz y convertirse en unas maracas; iba, en fin, a soltar una chapa más vista que el tebeo.
    Luego recordé que en cien años todos calvos.
    Así, que: ¡a tu salud, Alcancero, y que te aprovechen las miles de Coca Colas que por beberte te quedan! (dijo él levantando una Franciskäner que no era exactamente una Coca Cola pero que también tenía burbujas y espumita).

  4. Microalgo Says:

    Y bueno, echamos un buen ratito. Y la próxima, Fenrir el Lobo, la Coca-cola NI OLERLA, ¿hein?

  5. ETDN Says:

    Por supuesto que se distingue. Y la Coca -Cola Light no tiene nada que ver con la normal (por supuesto, la mejor). Y menos mal que Salamandra apunta algo que yo siempre discuto: que la Coca-Cola en lata tiene más burbujas. Y que la burbuja es distinta también en la botella de plástico de 2 litros. Cuando lo digo la gente me mira raro.

    (por descontado, la Pepsi es más dulzona se distingue perfectamente de la Coca-Cola)

    Un poco ingenuos usted, don Micro, y la Dama de los Lunares.

    Y un último apunte: en muchos bares, cuando pido una coca cola me traen por defecto, y POR SER CHICA Coca-Cola light. Muchas veces incluso digo “normal” y me la traen light porque sí. Lo cual me indigna sobremanera.

  6. Anaxágoras Says:

    Pues seguro que yo tampoco la hubiera reconocido. Pero en todo caso ¡Viva Hume!

  7. Anarkasis Says:

    eh, eh, Éehhhh, ! no se hagan los distraidos con la chocho cola,

    USTEDES ESTABAN FUMANDO PROUST

    que loleído,… que loleido un poquito más arriba. Y eso es un opiáceo extremo,
    Que no se vuelva a repetir que mienta a la bicha del proust, ¡¡¡cacho malage!!!
    (el proust)
    Salú y ¡¡Viva Cuba libre!!

  8. Microalgo Says:

    Lo fúmabamos en dosis permitidas, Dama Anrakasis. O al menos eso nos dijeron los pingüinos rosas que nos acompañaban.

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