Post sobre el postismo y la posteridad

Conversación entre dos locos:
-Yo estoy más loco que tú.
-Pues yo estoy más loco que yo.
(Carlos Edmundo de Ory: Aerolitos).

Carlos Edmundo

Se escapa (foto de La Voz de Cádiz).

Ayer inauguraron la estatua de Carlos Edmundo de Ory, máximo exponente del postismo. No pude ir, me acerqué después con la Dama de los Lunares, Portadora del Bicho, La Que No Gana Peso Por Mucho Que Zampe. Hicimos un par de fotos con el móvil, que salieron muy oscuras, así que mango un poco (con el enlace puesto) la foto genial de La Voz de Cádiz. Espero que no me denuncie mucho su artífice (a quien desde aquí felicito).

Detrás de la gente que se arremolina en la foto está el típico pedestal estatuario. Pero sobre él no hay nada. Solo dos huellas doradas marcadas, en el sitio donde debería estar la estatua, seria y digna.

Carlos Edmundo ha huido de allí, parece que los pedestales le tocan mucho las narices. Está unos pasos más allá, en dirección al mar. La idea fue de Luis Quintero, que es escultor y es de todo, y que fue su amigo. Solo un amigo te puede hacer una escultura como esa.

Muchas de las personas que se ven en esa foto hacen más fotos (con los tristes móviles, que capturan pobres instantáneas testimoniales y vestigiales). Pero a la derecha hay un tipo con la mano en el mentón, que se está partiendo por dentro (y se le ve en la cara). Es el escritor y periodista Juan José Téllez, que parece ser el único que entiende la escultura, porque es el único que se ríe. Tal vez imagina la que le van a liar en Carnavales a esa estatua que está tan a mano, al contrario que las de los políticos y próceres que, como el bandido marqués de Comillas, necesitan una verja alrededor para protegerlos o, como el fanático integrista del Beato Diego, precisan de unos metros de altura para que la gente no los vista de piconera.

Carlos Edmundo no, él está a pie de calle, en una pose entre fugitiva y flamenca (una buena definición de su vida), expuesto, sí, a las gamberradas, pero también al alcance de todos los abrazos. Cuando miro a esa estatua, hasta un entierro vikingo pasa a una segunda posición.

7 comentarios to “Post sobre el postismo y la posteridad”

  1. lotronan Says:

    Te ha quedado de postal.

  2. Microalgo Says:

    Thanks, Nán. Cuando vengas por Cádiz (fíjate que no digo “si alguna vez vuelves por Cádiz”), nos tomamos una birras al ladito de este señor y lo hablamos.

  3. Portorosa Says:

    Y yo.

  4. Anaxágoras Says:

    Siempre me han gustado las estatuas a pie de calle. En Oviedo hay unas pocas, como bien sabes, y en Dublín está James Joyce casi perdido en una esquina, y una de mis favorita, la de Molly Mallone, vendiendo mejillones, bastante más céntrica (es que sale muy favorecida).

  5. Microalgo Says:

    Pues lo de la Molly no lo sabía…

    Y por acá, Maese Portorosa, cuando Usted me diga.

  6. anarkasis Says:

    terminará como ese esperpento
    https://11870.com/pro/estatua-valle-inclan/media/5b37b010

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