La defensa Chewacca

Con el mismo tono de voz que utilizaron para preguntarle a San Jorge «¿Que has matado un qué?» (Terry Pratchett: Mort).


Y auurgh aurrk (= tu meretriz progenitora)

Auuurk, ngrruuu, auurrauuuurk.
(Me tocáis mis peludas pelotas).



Según he podido oír por la radio, en la Comunidad de Madrid, a las oficinas de empleo público ha llegado una directriz que insta a repartir los escasísimos contratos que esas entidades adjudican a parados que aún cobren alguna prestación, que tengan un cierto margen de edad (ni muy jóvenes ni muy viejos) y que posean un nivel de estudios de, al menos, bachillerato.

Dado que esto excluye a los parados con poca experiencia (jóvenes) o mucha edad, a los que tienen peor formación y a los que están en las últimas porque no cobran absolutamente nada, y dado que el ahorro que supone el cese del pago de la prestación a quien la está cobrando no repercute directamente en la Comunidad Autónoma, sino en el estado, cabe preguntarse qué sentido tiene esto, fuera del puro sadismo.

El dato, al parecer, lo han filtrado funcionarios que llevan más de diez años (esto es, al menos tres legislaturas, para hablar en términos que pueda entender un político) trabajando en las oficinas de empleo público, y además han apuntado que se van a primar las sanciones a los desempleados, estableciendo una cuota mínima de dichas sanciones que las oficinas deben cumplir.

¿Qué parece haber respondido la Comunidad de Madrid? Que se trata de una experiencia piloto en solo cuatro oficinas (curiosamente, los funcionarios que han filtrado esto, siempre según he escuchado, son de otra oficina, es decir, de ninguna de esas cuatro), y que el objeto de esa experiencia es optimizar los recursos.

De ser ciertas estas informaciones, se trataría, pues, de un caso clarísimo de la estrategia conocida como “La defensa Chewacca”, esto es, la táctica de marear la perdiz ante una cagada elefantiásica, pero llevada, la táctica, a los extremos más impúdicos.

El término se originó en la serie South Park. El Chef demanda a una discográfica porque dice que ésta ha comercializado una canción que compuso él veinte años atrás, y aporta pruebas irrefutables de ello. El abogado de la discográfica (John Cochran, el que defendió a O. J. Simpson en el caso del asesinato de su esposa) aplica la defensa Chewacca, el jurado dictamina que el Chef es culpable (recordemos que era el demandante y que el juicio no se instruía contra él), y el juez lo condena a ocho mil años de cárcel si no paga una suma delirante en concepto de indemnización

Vean el corte de ese capítulo aquí y la traducción del alegato final del abogado acá, además de una explicación más extensa sobre las bases espurias de la defensa Chewacca.

Si esta vez también les funciona, dimito de humano y me quedo enclaustrado en la condición de microalga. Para los restos.

12 comentarios to “La defensa Chewacca”

  1. ronronia Says:

    La idea de quedarse enclaustrado en condición de microalga me seduce pero, las microalgas… ¿no me podría recomendar mejor alguna especie refugio con reproducción sexual?

  2. ronronia Says:

    (que seguro que las algas también tienen reproducción sexual, que menudas son ellas, pero ya me entiendes, con más jaleo, digo :)))

  3. Microalgo Says:

    Uh, sí que tenemos, sí. Pero el jaleo vertebrado es mucho más mejón, dónde va Usted a parar.

  4. Salamandra Says:

    Yo, de la comunidad de Madrid, estoy hasta los cojones.

  5. laluli Says:

    Yo creo que es sadismo. Criminalización del parado, del pobre, únicos culpables de nuestra situación. Yo en B3 mismo, para vivir en Cádiz al menos.

  6. Microalgo Says:

    Me habla Usted en alegorías y no le entiendo, maese Salamandra.

    El comentario de Laluli tiene su intríngulis. Les explico. “B3” es el nombre vulgar que dan los ficólogos a una cepa del alga Nannochloropsis gaditana (es, por cierto, la cepa-tipo de esa especie). Al organismo le puso el nombre mi director de tesis, que la aisló hace un porrón de años de una muestra de la Bahía. De entre los numerosos intentos de cazarla por dilución (nombrados Bahía 1, Bahía 2, Bahía 3, Bahía 4… el número tres es el que le permitió aislarla, de ahí lo de “B3”. Es comprensible que Laluli prefiera elegir esa especie para transmutarse, ya que, por lo menos, se quedaría por la zona (la fótica y la de la Bahía).

    Cualquiera lo pillaba, ¿hein?

  7. laluli Says:

    ¡Anda! lo de por qué se llamaba B3 no lo sabía.

  8. Microalgo Says:

    Con la de “betreses” que habrá visto Usted al microscopio… ¡¡millones!!

  9. eroticon Says:

    lo de la b3 lo piyé al momento, es de 1º de bachillerato a lo más…, lo que no termino de entender de la explicación es lo de la Bahía,
    ¿Qué rayos es, la Bahía?, ¿una taberna?, ¿cuántas tabernas hay en Cai,?¿porqué se llevan ustedes un microscopio a la taberna?, ..(hay algo que no encaja)
    Despistan ustedes así a la parienta???, a mi también.

  10. Confusio Segundo Nán Says:

    Pues voy a demandar a South Park por plagio de la mundialmente conocida Estrategia Trillo.

    En resumen, consiste en decir a los jueces: Señorías, miten para otra parte porque lo que van a ver en esta parte no les va a gustar nada”.

  11. Microalgo Says:

    Tal vez la táctica Trillo sea “miran para otra parte porque NO LES CONVIENE mirar para acá. Repito: NO LES CONVIENE”.

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