Protocolos de demonización

Oh, es costumbre de estas gentes cerrar la puerta todas las noches contra los malvados infieles ―respondió el caballero con languidez―, palabra con la que designan a todo el que no sea ellos (Susanna Clarke: Jonathan Strange y el Señor Norrel).


Está todo aquí escrito.
Sencillísimo.



Siga Usted escrupulosamente las indicaciones de esta guía. El éxito está asegurado. Son sólo cuatro sencillos pasos.

PRIMERO: Elija bien el colectivo que quiere demonizar. Sea muy cauteloso en este punto. No se vaya a meter con gente que pueda organizarle un atentado en Dallas o colocarle una cabeza de caballo en la cama. Es decir, nunca se meta con banqueros y mafiosos, o mafiosos y banqueros, por poner dos ejemplos. Sea inteligente y escoja un colectivo menos agresivo y con limitaciones (económicas o morales) en cuanto a la contratación de posibles asesinos a sueldo.

SEGUNDO: Recuerde que cualquier colectivo (cualquiera) es mirado con suspicacia por todo ciudadano que no pertenezca a ese mismo colectivo. Masones, dentistas, controladores aéreos, funcionarios, maestros. Llámelo equis. Todo el que no sea un equis aplaudirá, en este país cainita, que el gobierno le pegue una pedrada a un equis, siempre que uno mismo no lo sea. Así que actúe sin temor, porque sabe que saldrá indemne del proceso.

TERCERO: Instigue. Difame. Exagere. Mienta. Indígnese contra su exclusividad oscurantista (masones), su indudable sadismo (dentistas), sus elevados sueldos (controladores), su seguridad salarial (funcionarios) o sus extensas vacaciones (maestros). No es difícil hacerlo: la mayor parte de los medios de comunicación le pertenecen. Úselos, que para eso les paga.

CUARTO y último: Espere un par de meses, para que cuaje el odio generado por los argumentos en contra del colectivo elegido y, entonces, recorte. A lo bestia. Sin comedirse. No tenga miedo, ya le he dicho: por numerosos que sean los miembros del colectivo al que le ha metido Usted la tijera, siempre serán minoría respecto a los que no pertenecen a dicho colectivo.

Dos corolarios:

COROLARIO UNO: Ni se le ocurra tomarla con más de un colectivo a la vez. Los miembros de un colectivo son minoría. Si empieza Usted a sumar grupos de ciudadanos, lo mismo dejan de serlo. En la secuenciación y espaciado de sus actuaciones está el éxito. Tranquilo, tiene Usted cuarenta y ocho meses para hacer lo que le plazca: La democracia consiste en una oficina de atención al cliente que abre sólo un domingo cada cuatro años. No lo olvide.

COROLARIO DOS: En el momento en que note el más mínimo indicio de que Usted pueda sufrir una actuación similar (ya que, como miembro de un colectivo, es susceptible de ser demonizado, tanto como cualquiera), ejecute INMEDIATAMENTE una maniobra evasiva, porque le va la vida en ello. Involucre al país una guerra, provoque un desastre natural, soborne al equipo contrario para que la selección patria de cualquier deporte gane un campeonato importante, extienda una pandemia mortalísima, monte una tangana a bofetón limpio en el parlamento, destape un tórrido asunto de faldas con un personaje público de por medio. Lo que sea para distraerlos. Pero que no descubran que le pueden hacer lo mismo, porque iría Usted listo.

Suerte. Seguro que puede Usted con ellos. Deles duro, que lo merecen.

Cabrones.

13 comentarios to “Protocolos de demonización”

  1. Portorosa Says:

    Son todos ustedes iguales. Siempre echándoles la culpa a los demás.

    Pero descuide, que ya los vamos conociendo, ya no nos engañan; y pronto los pondremos a ustedes en su sitio. A los de su grupito.

    (Muy bien dicho.

    Un abrazo)

  2. Salamandra Says:

    Porque ¿Qué culpa tienen los maestros, los controladores, los funcionarios?

    ¿Terminar sus estudios? ¿Aprobar una oposición? ¿Cobrar un sueldo previamente estipulado?

    Que yo sepa todo el mundo conoce las condiciones. Un profesor no tiene la culpa de que lo contraten, y ahora parece que son la hidra de Lerma. A ver si al final alguien va a tener que reconocer que se gastó más de la cuenta en cosas que no hacían falta y que a lo mejor no eran legales.

    Pero es más fácil emprenderla con los que previamente han contratado.

  3. Rímini Says:

    Lavagelio.

  4. laluli Says:

    ¡Qué razón tiene! Nuestra sociedad está aborregada, solo hay que arrearla de vez en cuando, carecemos de espíritu crítico.

  5. Ronronia Says:

    Divide y vencerás, si ya lo sabían los romanos. Los que protestan son “indignados”, como si no fueran ciudadanos como Usted y como yo. O los funcionarios, otro grupo aparte, a esos les llaman “privilegiados”. Así funciona, se aisla lo más posible, se etiqueta, se hace un guetto lingüístico que haga que el resto nos sintamos ajenos. El lenguaje es perverso, manipulable y un arma que utilizan en nuestra contra y cuyos disparos estamos tan acostumbrados a recibir que ya no nos damos ni cuenta.

  6. Microalgo Says:

    Somos ya un mero colador, Dama Ron…

    Y bueno. Al loro, gente, y que no nos la cuelen más veces.

  7. canoso Says:

    Algun día esas maniobras evasivas dejarán de funcionar y entonces…

    Bah, ¿para qué soñar? la masa siempre se deja arrastrar, tienen más audiencia los cuernos de la Esteban o el accidente de un torero que un debate sobre el futuro del país…

  8. Er-Murazor Says:

    ¿”Mafiosos y banqueros” son dos ejemplos? Yo creo que son dos ejemplos del mismo colectivo. Pero bueno, detalles aparte, muy buen post.

  9. Microalgo Says:

    Gracias, Señor de los Nazgul. En realidad los dos ejemplos eran a) “banqueros y mafiosos” y b) “mafiosos y banqueros”. Una licencia estilística con intenciones pseudojocosas, no more.

  10. Microalgo Says:

    Y sí, Canoso. Pero a veces el toreado se revuelve y mete algún que otro pitón entre las costillas del toreador.

    Como dije alguna vez, la gravedad hace el trabajo burdo. Sólo de nosotros depende caer con elegancia.

  11. Microalgo Says:

    ¿Se han fijado qué fácil?

    http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=923205

    Se elige el objetivo (liberados sindicales), se les demoniza (no trabajan, son unos parásitos, son unos flojos, no valen para nada) y se les recorta.

    Hale. De manual.

  12. Aliena Says:

    Gran post, Microooo! enhorabuena ^^

  13. Microalgo Says:

    Gracias, Dama Aliena. Un besote.

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