Citas XXVIII

No basta adquirir la sabiduría, es preciso usarla (Marco Tulio Cicerón, 106-43 a.C.).


A ver a verrr…



Como hoy no tenía tiempo de buscar citas de entre las que tengo en mi listado y que mantuvieran una unidad temática, he propuesto un “salto de caballo” y, de entre las que no he utilizado, he copiado la que hacía el número quince, la número treinta, la cuarenta y cinco… Les planto, pues, quince citas tomadas de quince en quince. Espero que alguna enseñanza trinquen Ustedes de ellas… y que usen el recurso. Hagan caso a Cicerón (que hace la cita decimosexta). Ni las he ordenado, siquiera. Como salen.

Porque amar es un mero lenguaje epidérmico y el sexo no es más que terminología (Lawrence Durrel. El Cuarteto de Alejandría: I. Justine).

A la mayor parte de la gente éste es el libro que más gusta de los cuatro. A mí, sin embargo, por llevar la contraria, me gusta más Clea (el último). Clea es la Clave, y en ese libro me acabé de enterar de todo lo que pasaba en los anteriores.

Esos intentos en que se empeñan los hombres para cambiar el mundo, los he visto terminar siempre de dos maneras: o en sórdidas dictaduras indigestadas de ideologías simplistas, aplicadas a una retórica no menos elemental, o en fructíferos negocios que aprovechan un puñado de cínicos que se presentan siempre como personas desinteresadas y decentes empeñadas en el bienestar del país y de sus habitantes (Álvaro Mutis: Empresas y Tribulaciones de Maqroll el Gaviero).

Qué actual resulta esta cita durante los días que corren ahora. Vivimos tiempos históricos e histéricos. E, indecente de mí, como las bombas no caen a la puerta de mi casa, mi actitud es de curiosidad por ver en qué acaba todo esto.

Y me parece que esta isla tiene el temperamentos de mi madre, así que cuando hace mal tiempo es malo porque llueve, y, si hace bueno, también es malo porque algún día lloverá (Juan José Millás: Tonto, Muerto, Bastardo e Insensible).

Así hay muchas personas, que lo mismo hacían mejor en vivir. Y mojarse si llueve. Y secarse si hace sol.

Ella apenas lo miraba, pero con algunas mujeres eso no es mala señal (Richmal Crompton: Roslind).

¿A que poca gente conocía la faceta de escritora de cuentos de terror victoriano de la autora de Las Travesuras de Guillermo? Además de ser una profunda conocedora de los abismos de lógica no euclidiana que suponen las mentes infantiles, Crompton conoce también las vastas llanuras de niebla que conforman el universo sentimental. A pesar de. Habría hecho una gran pareja, esta Dama, con el Señor Palomar, de Calvino.

¿Quién osaría condenarte a la pérdida del tú, catástrofe no menos terrible que la pérdida del yo? (Italo Calvino: Si una Noche de Invierno un Viajero).

Hablando del Rey de Italia. Este libro es un ejercicio literario de narices. Echen un ojito a la sinopsis aquí. Gran paranoia, leerlo. Y gran disfrute.

Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas (4ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. Carlo M. Cipolla: Allegro ma non Troppo).

Qué preclaro es el Maestro Cipolla en este ensayo. Si de una sola cita de las de este post deben ustedes atesorar enseñanza, por favor, háganlo de ésta.

Observar una costa que se desliza ante un barco equivale a pensar en un enigma (Joseph Conrad: El Corazón de las Tinieblas).

Asomarse a la ventanilla de un autobús, lo mismo.

Sentado entre los suyos, como tú entre los tuyos, no lejos de ti le descubriste, para suscitar con tu presencia, desde el fondo de tu ser, esa atracción ineludible, gozosa y dolorosa, por la cual el hombre, identificado más que nunca consigo mismo, deja de pertenecerse a sí mismo (Luís Cernuda: OCNOS. El Enamorado).

Qué extraño este libro. Yo, que no soy muy poético (o eso creo), me lo tragué enterito sentado en el Unicornio. Me sentí embriagado al leerlo. No sé si fue el texto, el momento de mi vida en el que lo leí, o las dos jarras de cerveza helada (la jarra, de medio litrillo bien servido) que ponen en ese local… el caso es que, como digo, me sentí la mar de borracho de literatura y radicales o-hache.

¡Qué estupidez la de Sócrates! ―dijo después de una breve pausa―. ¡Imaginar que basta con conocer lo que uno debe hacer para hacerlo! Prácticamente, lo sabe uno siempre, pero lo más corriente es que no lo hagamos (Aldous Huxley: Ciego en Gaza).

Es la tesis constante de este libro. Qué pena que las ediciones se pierdan en el maremágnum de publicaciones inabarcables, maldito sea el libro de arena que tanto machacó a Borges. Yo llegué a este libro de Huxley porque vi el lomo en una estantería de la casa de los padres de Rímini y me lo prestó. Me llamó la atención que el nombre fuera más sonoro (un palíndromo consonántico) en español que en inglés. No es “blind”, es “eyeless”, por cierto. Tiene su motivo.

Salió corriendo, con la cabellera al aire, y yo me quedé devanando algo confuso sobre Dante y Beatriz y el cielo y el infierno y la jodida seguridad de que no había mayor dolor que acordarse del tiempo feliz en la desgracia (Lorenzo Silva: La Flaqueza del Bolchevique).

Este libro de Silva es tremendo. No por su tamaño. El tamaño del libro, no el de Lorenzo Silva. No he visto la película, no sé si me apetece verla.

La gente que es absorbida por un ente devorador suele convertirse en una nulidad, y no vive otra vida que la del organismo que lo destruye (T.H. White: Camelot).

¿Leído? ¿Comprendido? ¿Aprendido? Pues a ver si aplicado, amiga mía.

No te atrevas a juzgar a los otros si no estás convencido de que pueden usar contra ti tu propio baremo (Rafael Marín: La Leyenda del Navegante).

¿Leído? ¿Comprendido? ¿Aprendido? Pues a ver si aplicado, Microalgo.

Cuando ese tipo de melancolía se apoderó un día de mí, casi de improviso, supe que no me abandonaría nunca, porque tenía todo el aspecto de ser una sentencia a cadena perpetua esculpida en mármol. Y aquí estoy, ya ven ustedes, manteniendo el tipo, de cara al torbellino del maelström, como un marinero deshidratado que ve acercarse a su balsa de bambú una ola de doce metros (Felipe Benítez Reyes: El Pensamiento de los Monstruos).

Uh, ésta no convenía después de la cita de White. Pero ha tocado, y habrá que apechugar con ella. Pero bueno, cambiemos de tema

Y si es que son de justa literaria, procure vuesa merced llevar el segundo premio; que el primero siempre se lleva el favor o la gran calidad de la persona; el segundo se le lleva la mera justicia; y el tercero viene a ser segundo, y el primero, a esta cuenta, será el tercero al modo de las licencias que se dan en las universidades (Miguel de Cervantes Saavedra: El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha).

Cuando Cervantes se refiere a la “calidad de la persona” no está, por supuesto, hablando de los valores morales que exhibe ésta, sino a su posición dentro de la aristocracia, que en aquella época estaría determinada por la posesión de un título nobiliario. Hoy día habría que acuñar otros términos para hacer mención a esta “calidad”: economicracia, o escalademandocracia…

― Ah, estúpido Príncipe, qué poco sabéis de estas cosas… y estúpida de mí, también, que de tan poco me sirve conocerlas (Ana María Matute: Olvidado Rey Gudú).

Y acabamos como empezamos, para cerrar el ciclo. Desconocer y no aplicar el conocimiento viene a ser una mismita cosa, si no peor. Así que, si pueden, aprendan y apliquen. La mejor forma de aprender es leyendo, y la mejor manera de aplicar lo aprendido es viviendo. Pues hale. Buen fin de semana.

8 comentarios to “Citas XXVIII”

  1. Carmen Moreno Says:

    No dejarse engullir, no dejarse engullir, no dejarse engullir. A vivir que son dos días y a ti te encontré en la calle. Vamos, que eso es como tó…

  2. Microalgo Says:

    (No se pué generalizar)…

  3. Rímini Says:

    ¡Qué se aprende en esta sección, oyes!( no se si más con las frases o con las apostillas de Microalgo). Las frases de FBR me siguen pareciendo las más redondas; no sólo son precisas en cuanto al contenido -dedo en la llaga, ahí te quiero ver, no ahí tu tía, sanseacabó- sino que, además, son tela de musicales:
    “…como un marinero deshidratado que ve acercarse a su balsa de bambú una ola de doce metros” (en el clavo!)

  4. Rímini Says:

    No “hay” tu tía (¡Mardito office roedor!)

  5. Microalgo Says:

    El office es muy chungo, sí.

    Por cierto, oí hace poco que la expresión es “no hay tutía“, siendo éste un ungüento romano capaz de curarlo (presuntamente) todo.

    Véase aquí o aquí.

    En fin, nunca te acostarás, etc.

  6. Salamandra Says:

    La cita de Cipolla es tremenda, porque es cierto que uno no lo cree posible hasta que llega el estúpido y ZAS.

  7. Microalgo Says:

    Encarecidamente le recomiendo ese ensayo, Maese Salamandra. Junto con él, en el libro “Allegro ma non troppo”, hay otro pequeño ensayo gamberro sobre la importancia de la pimienta en la edad media… le encantaría, seguro.

  8. Rímini Says:

    ¡Cielos! Pues eso, no hay óxido de zinc.

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