Ensaladilla rusa

Siempre me ha fascinado el destino de los novelistas ilegibles, probablemente por ser lo menos parecido a un destino (Felipe Benítez Reyes: Laboratorio de irrealidades).


Nunca más probarás esto, emperador.



No sé dónde, a quién o cuándo escuché o leí yo algo acerca de una leyenda sobre un emperador chino. Vale, ya sé que no son datos demasiado precisos, lo siento. Yo era chiquitito (más) y no apuntaba las cosas…

El caso es que se decía de este emperador legendario que jamás en toda su vida había probado dos veces el mimo plato. Lo primero que pensé entonces (incongruencias grastronómicas aparte, claro) fue que tan egregio monarca debió llorar como una magdalena el día en que probó la ensaladilla rusa, sabiendo que nunca más la iba a comer de nuevo.

Porque la ensaladilla rusa (no pierdan de vista el hecho de que la voy a usar como metáfora, y por eso este post no está dentro de la categoría gastronómica de La Zona Fótica), decía que la ensaladilla rusa es un placer de dioses. Lo tiene todo, empezando por la mahonesa, invento fascinante de pescadores menorquines, injustamente ninguneado con la falta de estatuas conmemorativas en la localidad originaria. Tal vez el inventor fue un epiléptico con un tenedor en la mano y el ayuntamiento de Mahón se avergüence de ello, no sé, pero de cualquier manera su anónima labor debería ser tan reconocida como el esfuerzo de los soldados sin nombre que cayeron en una guerra. O más.

Mahonesa, patatitas y luego una enorme variedad posible de añadidos (quizás por ahí se escapó el chino, me consuelo pensándolo): atún, huevo duro, aceitunas, guisantes, gambitas peladas, hortalizas varias troceadas…

De todo, ya digo.

Cuando uno quiere bien a sus amigos, intenta extender hacia ellos los placeres con los que uno disfruta. Si ellos no conocieran la ensaladilla rusa, yo me apresuraría a cocinarles una palangana de este manjar.

Acoto aquí que, en mi maltrecho cerebro, la palangana es una medida estándar de volumen de ensaladilla desde que el famoso cuarteto carnavalero de Cádiz formado por el Masa, el Peña y los Hermanos Escapachini representó el secuestro de la niña Melody, y cantaban:

La Melody se come
no se crean que es broma
catorce palanganas
de ensaladilla de Las Palomas

Fin de la acotación. Que divago más de la cuenta.

A lo que venía: que en ocasiones uno pilla (por ejemplo) un magnífico texto de un amigo, y disfruta tanto leyéndolo que lo envía a algún otro amigo. Ni se le pasa por la cabeza que el primero tal vez no quería que su texto se divulgara. No está bien, pero sírvame de atenuante la buena intención. Ya saben, se lo he explicado antes con la ensaladilla rusa. Aunque parezca que no tiene mucho que ver. Cosas de las metáforas, a mí no me digan nada…

Besotes.

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22 comentarios to “Ensaladilla rusa”

  1. Rímini Says:

    No olvide, Micro, que la Ensaladilla pertenece a ese género de comidas denominado “cada cuál hace la mejor”, al que también pertenecen, por ejemplo el gazpacho ó el pucherito. No se parecen nada dos gazpachos (el chino ese podría tomarlo todos los días, con la única condición de que cambiara el cocinero) y la ensaladilla que usted tiene en la cabeza no debe ser la misma que la que de vez en cuando cometo el error de probar en según qué bares (emplastos útiles para encofrar).

    En cuanto a divulgar el texto de algún amigo… no olvide que, al igual que de los versos se extraen los versículos, de algunos textos sólo se pueden extraen los…

  2. carrascus Says:

    Bueno, aunque solo sea una metáfora y el post vaya de otra cosa, me quedo con la ensaladilla rusa, de la que también soy un gran fan.

    Igual que era muy fan también de un grupo de rock, concretamente de su guitarrista… hasta que un día, cuando yo me dedicaba a eso, los traje a dar un concierto a Sevilla.

    Siempre nos íbamos con el grupo a cenar antes del concierto… y siempre, también, había en el grupo alguno que era vegetariano (cosas de los rockeros guiris), lo cual era un coñazo porque había que despacharlo con comidas especiales. Pues en el grupo del que yo era fan, el vegetariano era también el guitarrista del que yo era fan… y esa noche, cometió el pecado mortal de rechazar una de las mejores ensaladillas del mundo, PORQUE TENÍA GAMBAS !!!!.

    Desde ese momento el tío murió para mí. Vamos, hombre…

  3. Canoso Says:

    Yo también me quedo con la metáfora, es decir, con la ensaladilla y por concretar la de usted, Mr.Micro, que aún recuerdo cuando en el lecho del dolor me agasajó con su visita y con una ‘palangana’ del citado manjar… Uno de los pocos agradables recuerdos de esa etapa.

    En fin, paso página y me quedo con la ensaladilla.

    Abrazotes varios

  4. kina Says:

    por aki, al norte del ebro, lo de las ensaladillas no es una de las especialidades; lo que refieren sobre la ensaladilla, el gazpacho o el pucherito, pasa aqui con el bacalao en salsa verde o la sopa de pescado, vamos, que el chino ese iba a flipar con la variedad…
    y digo esto, para amortiguar lo siguiente: que no me gusta la ensaladilla…
    en mi descarte ante tamaño pecado, dire que no he probado el contenido de su “palangana”, que seguro me convertiria en acolita de su religion para toda la vida…
    como es posible que haya empezado a salivar a estas horas?

    un abrazo…

    P.D.: tema para otro post, la tortilla de patatas!

  5. Microalgo Says:

    Oh, sí. Otro de los grandes éxitos culinarios universales de todos los tiempos, Kina.

    Me da ternurilla que se acuerde Usted aún de eso, Canoso. Tenemos que incrementar las tasas de intercambio gastronómico… a ver si un día se pasan por casa los tres y les cocino algo que suene (es un decir).

    Yo salí tres años con una vegetariana, Carrascus. Y en un tiempo en que no se llevaban los restaurantes de este tipo. Fue duro, sí.

    Y Rímini… ¿ha probado la ensaladilla de color radiactivo de Las Palomas? Yo no sé qué le echan, pero parece que la han pintado con un rotulador fosforito. Es un clásico, le advierto.

    ¿Y cómo sabía que el post iba por Usted?

    Ayer fui a escuchar a Benítez Reyes. Demasiado poca gente para un escritor de su talla. En fin.

  6. NáN Says:

    Se refiere usted, aparte del contenido esotérico, que se me escapa, a lo que en la mili llamaban Ensaladilla Imperial. ¡Cosas de la Nomeklatur! (en mi tierra heladera, se tomaba mucho un helado llamado “Ruso”, que pasó a llamarse “Blanco y Negro”. Se ve que el tono racista era muy preferible al endemoniáo enemigo, que ni mentar la bicha).

    Bueno, como no soy guitarrista guiri, estoy dispuesto a dejarme invitar a varias raciones de gambas y, despues, o antes, tomarme una ensaladilla rusa.

    ¡Pero no puedo consentir que esa ensaladilla lleve gambas. Hombre, ¡por dios! ¿Acaso no tuvieron ustedes durante un tiempo a los franceses, para que les civilizaran un poco?

  7. Rímini Says:

    No sabía que iba por mí y, en todo caso, quedaría usted perdonado de tales préstamos ilícitos sobre la marcha.

    Oh, claro que (como la Melody) conozco la ensaladilla de Las Palomas pero, aunque no la rechazo, no comparto su devoción. El color es, cuando menos, sospechoso. Todos sabemos que el amarillo-pollo no es color de moda en la Nueva Cocina Española (quizá sí lo sería una “deconstrucción de ensaladilla” o un “vapor condensado a la esencia de patata”).

    A Kina le pido en-ca-re-ci-de-men-te que nos mande por e-amil un bacalao en salsa verde.

    Finalmente, mi amado Benítez Reyes no se merecía nuestro (mi) desplante. Qué tipo simpático. Qué buen escritor.

  8. Microalgo Says:

    Pues no, no llegaron a entrar, como bien sabía cierto antepasado suyo, Nán (que sí que entró, pero luego, y de buenas).

    Oí una vez a una señora del Opus que comentaba jocosamente que un encuentro sirvieron esa ensaladilla pero la llamaban “del obispo”, por no llamarla rusa. No vea Usted qué gracejo, que tenía la dama.

    ¿Cómo llamarán al arroz a la cubana, digo yo? ¿Arroz de Miami?

    Totá.

  9. Microalgo Says:

    Y bueno. Ya que Rímini parece que me lo perdona todo… tal vez me perdone el haberle mandado a Benítez Reyes cierto cuento suyo… Se lo comenté allí y me dijo que sí, que encantado.

    Es que es una maravilla, coño. No me mire Usted así, Rímini. Si fuera ensaladilla rusa no se enfadaría ¿no?

  10. NÁN Says:

    Joé, Don Micro, qué recuerdo el de esa entrada suya sobre los Lafayettes.

    Que me hace usted llorar sobre la ensaladilla imperial.

  11. Microalgo Says:

    Pues se le va a quedar enguachingá, como dicen por acá… zámpesela, verá cómo remite el llanto.

  12. laluli Says:

    Cambio “palangana” por “lebrillo” que me gusta mas. Eso sí, no de ensaladilla rusa. Una de las mezclas mas malas que hay para mi paladar es la de papas con mayonesa. Repeluco me da pensarlo.
    Espero que no sea tan estricto como Carrascus y no perdamos la amistad después de mi confesión.

  13. Microalgo Says:

    Sabes que te adoro, Luli…

    … pero JAMÁS te casarás conmigo.

    Que lo sepas.

  14. Rímini Says:

    Así, sin pulir y con faltas de orti-cultura! Le va a parecer una ensaladilla.

  15. Microalgo Says:

    No tiene faltas de orografía, tú. seguro que le encanta.

  16. lu Says:

    Estoy con NáN, la ensaladilla sin gambas, coño, que siempre se le echa esa gamba arrocera congelá que no es gamba ni es ná. Las gambas de Huelva bien cocidas, ellas solitas en el plato con un poco de sal gorda, no hay que contaminarlas con ningún ingrediente más. Aunque me como la ensaladilla si lleva gambas ¿eh? Soy muy agradecida y nada pejiguera con la comida. Cuando quiera me envía una palangana de ésas, Microalgo, y se la devuelvo llena de croquetas. Por eso de fortalecer nuestra amistad virtual con algo palpable, demostrable, masticable y hecho con amor.
    Qué hambre tú.
    Besos!

  17. Microalgo Says:

    Jarl.

    Croquetas.

    Ahí ha dado Usted en un tema sensible, Lu.

  18. Radwulf Says:

    Mmmmmmmmmm, me adhiero a las alabanzas a tan magnífico plato que es la ensaladilla rusa. Yo soy otro capaz de comerme una palangana (en indígena almeriense, se podría traducir por azafate :D) rebosante de ensaladilla. ¡Qué hambre me esta entrando!

    Por cierto, espero que esten todos bien por allí en la Tacita de Plata, que según he leido unos cuantos toros se han escapado de un rodaje y se han dado un garbeo hasta la playa de la Caleta. Supongo que por el enfado de ver que quien corría en moto delante de ellos no era Tom Cruise sino un especialista oriundo de Massachusset… Cosas de la magia del cine…

    Un saludo!

  19. NáN Says:

    No sabéis qué hacer, os gaditanos, para salir en las noticias.

    (También yo conocí la agradable vida provinciana, en la que se comentaba que el vecino del tercero del número 33 de la calle de L’espanto, sí hombre, Ramón, se había torcido un tobillo).

  20. Microalgo Says:

    Aro. Eso ha sido la Alcaldesa, que le ha dado sin querer una patadita a un burladero para incrementar la visibilidad de la ciudad en los medios de comunicación.

    Y recuerdo, Maestro Radwulf, la ensaladilla rusa que hace su Señora madre, a la sazón mi Señora tía (les recuerdo que Radwulf y yo somos primos). Pa matarse. Tras el casco prusiano es mi segunda opción de suicidio.

  21. Nomeolvides Says:

    Jope, como no me gusta ni poco pasarme por aquí, me encuentro con ¡ensaladilla!
    y croquetas y bacalao en salsa verde y… y… me voy a comer algo!!!
    Abrazos hambrientos para todos!

  22. Microalgo Says:

    Grunf.

    Pues sí.

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