Cien cestos

Porque la gente se vuelve loca no de recordar cosas malas, sino de olvidar cosas importantes: se convierten en extraños para sí mismos (Felipe Benítez Reyes: Humo).


Cienes y cienes de cestos de estos

Refrán castellano: Haz cien cestos y no
hagas uno, y no habrás hecho ninguno.



Modelicemos un poco.

Sea que Tizio y Caio son amigos comunes de Sempronio. Sea que Tizio es tendente a realizar favores a su amigo Sempronio. Son atenciones o pequeños favores de cualquier tipo (excluyendo los sexuales o los de naturaleza delictiva): te acerco en coche allí, te llamo por tu cumpleaños, yo te lo llevo a casa, prueba este vinillo, etc). Los realiza de buena gana, sin que Sempronio tenga siquiera que proceder a pedírselos, ahorrándole así en ocasiones Tizio a su amigo Sempronio la diminuta humillación de tener que pedir ayuda.

Para no entrar en más detalles, digamos que Caio, por el contrario, no da ni la hora, y que se estira menos que el portero de un futbolín.

Un día, sin embargo, a Tizio se le pasa o no puede o simplemente NO LE DA LA GANA hacer aquello que Sempronio esperaba que Tizio hiciera.

Caio, por supuesto, sigue sin dar señales de vida.

¿Qué pasa por la cabeza de Sempronio?

Pues curiosamente, y contra toda lógica, Tizio pasa a quedar emplazado en la estima de Sempronio BASTANTE POR DEBAJO de Caio. A pesar de todo lo que Tizio ha hecho a lo largo de los años. Es matemático: así funciona la mente humana.

De aquí, Tizio puede extraer varias lecciones y, a partir de ellas, montar su propia táctica de acción, que puede incluir mandar a Sempronio a tomar mucho viento de levante. También puede jurarse que no va a volver a hacer un favor ni a Sempronio ni a nadie (así esté el implicado sujeto sólo por tres metatarsianos sobre un acantilado de rugientes olas y afiladas escolleras), a no ser que el individuo favorecible suplique bastante y se humille muchísimo.

O puede escribir un post y mostrar un refrán castellano como bandera de señales, y así ahorrarse bilirrubina. Por asuntos pasados o incluso por los que pasarán.

Que Tizio es un tipo previsor y goza siempre de cierta perspectiva. Ya saben Ustedes cómo es Tizio. No hace falta que les cuente.

Anuncios

20 comentarios to “Cien cestos”

  1. lumike Says:

    Este Tizio parece esencialmente un buen tipo que ahora se siente como el hermano bueno de la parábola del hijo pródigo, aunque en cuanto se le pase el subidón bilirrubínico continuará echando un cable, es lo que está en su naturaleza.

    Al fin y al cabo el único juez al que va a rendir cuentas es a sí mismo.

    (Sempronio: un poco de cuidadín, caramba, que no está el mundo como para ir pisoteando Tizios por ahí)

  2. Inés Says:

    Demasiados Caios y Sempronios por el mundo y poquísimos Tizios. Pero tampoco hay que ser estúpido. De vez en cuando, hay que decir que no.

    Fdo. Una que no sabe decir no.

  3. roseta Says:

    ¿cómo es que hay personas que parecen contar siempre con toda una tropa de amigos, familiares, parejas…”facilitadores” y siempre están quejosas? ¿ Y por qué hay personas que no sólo no saben decir que no, sino que además jamás escarmientan y no llegan a entender cómo un favor se ha convertido en una obligación y han caído bajo la tiranía de los “débiles”?

  4. ETDN Says:

    Cómo son estos romanos…

    :-)))))))

  5. kina Says:

    dice un dicho que “el que da siempre queda en el corazon del que recibe”, asi que animo amigo Tizio, siga usted dando, que es muy bueno para su karma y esta en su naturaleza… (ya quisieran muchos)
    caios y sempronios siempre existen y existiran, y asi les dolera su karma cuando llegue el momento…
    me despido “dando” un abrazo…

  6. Princesa sin sapo Says:

    No saber decir que no es un problema, sobre todo para no caer en la tontería, pero también es cierto que cuando es una característica personal no se puede evitar. Quizás el tema sea cambiar el punto de enfoque y pensar que qué poco listo (y no hablo sólo de inteligencia intelectual) es Sempronio, que posiblemente no se merecía un amigo como Tizio, y que no me gustaría tampoco ser como Caio. Así que Tizio sigue siendo, siempre, mi “héroe”. Besos.
    P.D.: Eduardo cumplió con el público ayer…

  7. Microalgo Says:

    Como siempre, Eduardito.

    Y por cierto, Kina… lamento discrepar con Usted, pero lo de los karmas dolorosos no me lo creo. Algún tirano debería haber reventado dado su negrísimo karma, y sin embargo se mueren tranquilitos en su cama, con la conciencia la mar de limpia pensando que hicieron lo que debían.

    Por otra parte, si una cosa es buena para mi karma y mala para mi hígado, creo que le dan mucho por saco al karma, por intangible y poco concreto (lo contrario que mi hígado).

    Lo siento, soy un ocidental de la leche, lo sé. No estoy in.

  8. LaRaffa Says:

    Con il mio portunhol mi perdo…ma mi pare di capire che stai ‘incazzato’ con Sempronio….

    Ehi Sempri!…vengo lì e ti mollo un cazzotto se non ti rimetti in riga!

  9. kina Says:

    que si hombre, que ese que se murio en su cama tranquilito volvio al mundo en forma de alga (que luego ha frito usted para alguno se sus experimentos…)
    ;-)
    ha dado usted en el clavo my friend, yo misma me tengo que autoconvencer a diario con lo del karma…
    en cambio, el karma no esta reñido con la mala leche, asin que descarguese con tranquilidad (pero a poder ser en el higado del vecino, que para el suyo no tenemos repuesto!)

    un karma-saludo

  10. Radwulf Says:

    Pues si, al Caio y al Sempronio esos los mandaba yo a afeitar wookies en seco… Por desgracia, mindundis como esos hay más de lo que sería deseable. Más de un “amigo” he perdido yo por el camino, por ofenderse por tonterias.

    Y cambiando de tercio, que sepa que les hemos echado mucho de menos a usted y su familia el pasado fin de semana en los madriles, celebrando la boda de nuestra prima…
    ¡Qué jartá de comer, por Tutatis!

  11. Microalgo Says:

    Ya, es que estaba complicado acudir. Yo también me quedé con las ganas.

    Por cierto, lo de afeitar wookies… hay que ser fanático para soltar expresiones de esas. Una vez le oí a un amigo hablar de alguien que tenía “más peligro que Rayo Negro en un karaoke”. Eso ya es para nota.

    Le pediré a mi amiga de los lunares (que habla muy bien italiano) que me traduzca la segunda frase de la Raffi… a la primera llego. No debe ser nada bueno, probablemente.

    Y gracias por su comprensión ante mi descreimiento, Kina. Muchas veces me he tenido que enfrentar con gente que se enfadaba conmigo porque yo les decía que el budismo-zen me tiraba de un pie (decir eso no está in the mood). El caso concreto de los dictadores más bien asesinos me empuja a intentar creer en el tradicional infierno, pero no llega siquiera a salirme bien la jugada.

  12. LaRaffa Says:

    Es uma amenaza:
    cuidato Sempri, que chego eu…e dou te un puñetazo…

  13. Microalgo Says:

    ¡Prométemelo!

    ¡Verduga mía!

  14. Sérilan Says:

    A veces lo que más resultado da es mandar a la porra (por no decir otra cosa, que una es educada) a más de uno, y empezar a dar lo mismo que se recibe, solo entonces algunas personas reaccionan.
    Que ya está bien de ir por el mundo como hermanitas de la caridad con gente que no merece la pena
    Sí, ya se, que uno es como es, pero habrá que intentarlo no..?

  15. Microalgo Says:

    Pues sí, Seri. A veces es cuestión de simple disciplina. O de tener claras las prioridades de uno.

    Pero el baremo de la contrapartida, como Usted dice, es un buen baremo (otro refrán castellano: amigo que no da y cuchillo que no corta, si se pierden, no me importa).

    Un besote.

  16. Sérilan Says:

    Exacto amigo Micro, ese último refrán es de lo más acertado
    Y ahora refrán por refrán (quien hace un cesto hace quinientos) que cada cual lo aplique a su antojo.
    Por cierto, le hace un café..?

  17. carrascus Says:

    El problema, y todos los que tengan un trabajo donde se curre más o menos en equipo lo habrán observado, es que cuando uno hace algún favor más de una vez, automáticamente queda convertido en una obligación… y ya se sabe como lo miran a uno cuando falla en sus obligaciones…

    Aplíquese eso a la vida misma, y ya lo tiene…

  18. NáN Says:

    Tizio debe seguir siendo como es. En todo caso, yo de él me modernizaría el nombre.

    Pero de vez en cuando, oye, una patada en las partes de Sempronio alivia mucho. Es lo bueno que tiene la ira cuando es pasajera.

  19. Microalgo Says:

    ¿Cómo se llamaba eso legalmente? Ah, sí: Enajenación mental transitoria. Utilísima, oiga.

    Y sí, Carrascus. Esa me parece la explicación más convincente.

    Más que un café, Seri, un chocolate, que el café luego no me deja dormir (sanote que es uno).

    Besos!

  20. Morella Says:

    Hablando de todo un poco…
    ¿Estará escrito en algún sitio que en cada grupo de amigos siempre, y sólo siempre, encontremos un Tizio, un Caio y un Sempronio?
    “Dios los cría y ellos se amontonan”, para agregar algún otro refrán.
    Debo confesar que solía estar rodeada de Sempronios… y admito que luego de un tiempo me volví algo ‘caiesca’.

    Besote.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: