A vueltas con el término

Pero la memoria sigue hilando, incansable, para recordarnos el reino perdido (Álvaro Mutis: Empresas y Tribulaciones de Maqroll el Gaviero).


¿Dónde lo habré dejado?

Nos atraviesan esos agujeros.



Hilando yo también, pero con el post anterior.

Varias veces lo he visto. El ”Están verdes” de la zorra mirando a las uvas es uno de los análisis más certeros jamás hechos acerca de la naturaleza humana.

No pasa nada, es un mecanismo correcto para asumir nuestras propias frustraciones. Lo utilizan continuamente los niños pequeños para consolarse, y los adultos también lo usamos a diario, pero adornándolo con cientos de explicaciones que serían innecesarias si no tuvieran que convencernos más a nosotros que a nuestros interlocutores.

A vueltas con el término “amor”, palabreja inefable, término sin cosa, es muy frecuente oír a la peña decir que no existe, que es un artefacto, que es fruto de la autosugestión o, directamente, de una tara mental que te lleva a la dependencia y, por tanto, lejos de la mierda de Nirvana al que parece obligarnos a aspirar la psicología moderna (dicho desde el punto de vista de quien no entiende una coma de psicología).

Nota mental: no hagas frases tan largas, que no eres Proust.

Sigo.

Vale que es un acto de fe y, por lo tanto, una afirmación sin sustento detrás. Sin sustento basado en la lógica o en el empirismo, sin pruebas documentales ni antecedentes bibliográficos. Pero desde el hueco vacío relleno de nada, me enorgullece un punto el hecho de tener el valor necesario para reconocer que, aunque yo no lo posea (y lo que te rondaré, morena), mi opinión es que “eso” existe.

Que no es que estén verdes. Es que están simplemente fuera de mi alcance, y tengo que vivir con ello. Aprieta y arruga, deshidrata y duele, pero qué le vamos a hacer.

Hay ocasiones en las que me gustaría ser más inteligente (para decir la frase acertada, para aplicar el protocolo correcto, para fascinar a esa mujer). Otras, sin embargo, me encantaría ser un poco más tonto para poder no darme cuenta de estas cosas o, al menos, poder engañarme de manera más efectiva. Me siento como en tierra de nadie (como diría la Dama que habita el área de descanso), morador de un territorio francamente incómodo.

Pero son las cartas que nos toca jugar, como decía Anaxágoras. Sólo podemos hacerlo lo mejor que sepamos, y ya.

Parafraseando el grito de mayor éxito en los naufragios (al fin y al cabo, la vida no es otra cosa)…

Quiérase quien pueda.

Y los que puedan, quiéranse mucho.

Besotes.

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17 comentarios to “A vueltas con el término”

  1. Yolanda Says:

    No me creo que no las dejes fascinadas allí donde pasas. No puede ser.

    Yo lo estoy, sólo de leerte.

    Yolanda

  2. Microalgo Says:

    Pues podría jurárselo, Dama Yolanda.

    Y es Usted un meteoro. He colgado esto hace cinco minutos…

  3. Arwen Says:

    Querámonos pues todos y todas… Que sea un no parar…
    Soy meteoro II

  4. Microalgo Says:

    Talmente.

    Y bueno, querámonos todos, Dama Arwen, pero siempre dentro del decoro. No vaya Usted a dar esa orden con Margherita cerca, que ya sabe Usted de su carácter exaltado, aún sin el concurso de psicotrópico alguno.

  5. Inés Says:

    Yo siempre he sido de las que recuerdan que buena parte del “amor” no es sino un chute de oxitocina y serotonina. Pero eso no le quita realidad.

    Y yo como Yolanda, no me creo eso de que no las fascines, eso tendrá que ser que no tienen el cerebro suficiente para ser fascinables.

    Besos y abrazos.

    PD: Arwen, totalmente de acuerdo. Querámonos todos (lo del decoro, ya se verá).

  6. Microalgo Says:

    Ay, insensata. No sabe lo que dice.

    Habrá que poner rápidamente otro post para tapar éste, no vaya a ser que Margherita lo lea…

  7. Malú Says:

    No me pregunteis cómo he llegado hasta aquí, porque ni yo misma lo recuerdo. Si sé que llevo tiempo leyendo, en silencio, escondida entre las algas. Pero este último post me ha obligado a salir de mi escondrijo, indignada: si yo he quedado atrapada con un encanto que trasciende mas allá de la pantalla, me resisto a creer que éste no sea doblemente efectivo con la colaboración de otros sentidos.

    Existe ese embrujo que llaman amor, lo difícil es que dure.

  8. Morella Says:

    Yo nunca dije que sea fácil don Micro. Sólo presiento que sería lo más razonable y coherente para armonizarnos, para armonizarME.

    Fijesé usted que pienso apoyar el argumento de las sras./sritas. Yolanda, Inés y Malú.
    ¿Tendrá usted acaso una doble faceta, muy diferente a la que se percibe por este medio, que no le permite alcanzar a esa muchacha?
    Si no es ese motivo, sigo sin encontrar razones.

    Un beso.

  9. ETDN Says:

    Le veo alterado con la primavera, don Micro.

    ¿Qué le ha dado últimamente, venga a darle vueltas a esa cosa llamada amor (parafraseando y en castellano a Johnny Cash)?

    Preocupada me tiene, que lo sepa. De sentirse en tierra de nadie, qué te voy a contar. Pero siempre te quedará un Área de Descanso…

    Y tanta tontería, igual con una colleja en toa la calva se te pasa. ¿Dónde está Margherita, gran indicada para tal menester?

    besos

  10. Microalgo Says:

    Oculta, debe andar (aunque luego dirá que los ocultos somos nosotros, ella es así, no se indigne, ETDN).

    Otros sentidos no colaboran, Morella y Malú (gracias por la visita y por el comentario). Tales sentidos adicionales suelen echarme el cable… al cuello. No me van bien las distancias cortas.

    Un abrazo.

  11. Anaxágoras Says:

    Y yo que creo que no existe ningún problema de distancias cortas, ni sentidos, ni nada de eso. Es un problema de espacio-tiempo (x,y,z,ict) sin más.

    Si estamos hablando de formar pareja, basándose en ese sentimiento difuso cuya definición es discutible, siempre he pensado que no da buen resultado mezclar churras con merinas, y, desgraciadamente, la pareja son dos, no dos-cientos. Ellas no forman pareja con élytodossusamigosyamigas, sólo con él.

    ¿Tienes “El arte de la guerra”? Creo recordar que lo tenías en formato electrónico. Sin más comentarios.

    Aún así, los que tenemos familia echamos de menos la libertad (social) de los que no (los humanos somos así). Lo que no funciona (en el 99.9% de los casos) es tener “lo mejor de ambos mundos”. Hay que renunciar a algo. Que me lo digan a mí.

  12. Microalgo Says:

    La cosa está en que, para mí, el amor y la guerra son diametralmente opuestos. Y no todo vale en los dos campos, digan lo que digan. La guerra es competencia (yo valgo más que tú) y el amor simbiosis (yo solo valgo menos que contigo, tú sola vales menos que conmigo, los dos juntos valemos más que la suma de los dos separados). La seducción no debería ser una batalla, no me gusta la palabra “conquista”. Es un término bélico para un asunto simbiótico.

    Yo no quiero conquistar.

    Quiero fundirme.

    Y al carajo los manuales de autoayuda. Toditos.

  13. Salamandra Says:

    Creo que la oxitocina tiene que ver con los orgasmos, lo del amor eran endorfinas.

    Lo de plantearlo como una guerra… preferiría pensar que es un juego.

  14. Princesa sin sapo Says:

    Caro amigo:
    Ud. está preparado (digamos que a punto de caramelo) para encontrar a la vuelta de la esquina a LA persona, no que le robe el corazón, sino que por fin se lo ponga en su lugar. Sólo un poquito de paciencia. Ya sabe, Ud. que ha hecho tesis doctorales y oposiciones, que justo en la recta final es cuando se ve todo más oscuro y es más difícil mantener la moral.
    Pero fíese de mi clarividencia. Así como en este blog se le han declarado varias fervientes admiradoras virtuales, en la “vida real” aparecerá ESA persona que busca (y que, en el fondo, sabe que existe).
    Y en las distancias cortas no tiene nada que temer sino todo lo contrario. Es Ud. un encanto de persona. Y lo digo sin haber tenido demasiada interacción con Ud., así que no me resulta inverosímil que una chica que tenga la oportunidad de conocerlo bien y sea medianamente inteligente se sienta fascinada por su persona. Pero lo sé, no es cualquier chica, sino ESA. LLegará. Créame.
    Besotes y hasta mañana :)

  15. Microalgo Says:

    Le agradezco su optimismo, Princesa. No lo comparto, pero lo agradezco.

    Y sí: nos vemos mañana. La recogeré en la estación. Iré acompañado. No le digo más.

  16. Princesa sin sapo Says:

    No es optimismo. Es una simple constatación científica de los hechos. Lo único es que al ser Ud. el objeto de estudio (en este caso) no es capaz de verlo.
    Besillos. (Mmmm, mañana viene acompañado…)

  17. Microalgo Says:

    … por Glomus, mi Dama.

    Por Glomus.

    Que si bien no es objeto de mi lujuria, en ocasiones me es difícil imaginar mejor compañía.

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