Caos y Control

Y de ellos aprendí una lección muy valiosa: por pequeño que seas, nada te impide estar tan loco como el que más (Sam Savage: Firmin).


UuuuUUUuuuuuUUUUu

Uuuuuaaaaaaaaa.
Qué flipeeeeeee.
Cómo descontrolooo…



― Tú es que controlas demasiado, Microalgo.

Eso me dice mi amiga, que se va dos años a Ciudad del Cabo, a estudiar bichos marinos no clorofílicos, algunos de ellos plagaditos de dientes. Y me lo dice porque, pese a todos sus esfuerzos durante estos últimos año y diez meses, no ha conseguido que me emborrache.

― Que me dejes. ¿Me vas a pagar tú la multa con que me va a agasajar el Peletérito Cuerpo de la Guardia Ceví si me hace soplar por el tubito? ¿Me vas a devolver tú los puntos del carnet de conducir? ¿No? Pues a tomar por saco. Una tónica.

― Jo, pues eres un muermo. Hay que descontrolar.

― Entretente emborrachando a tu novio, anda. Que ya le queda poco para sucumbir.

Pero además de vegetal (microalga marina), debo ser un rumiante, porque después me dedico a pensar y repensar las cosas. Lo mismo sí que controlo demasiado. También la Dama Ana Caína me espeta presuntos insultos como ése (aparte de “buenrrollero”, que debe ser lo peor desde su punto de vista).

Pero no. Tras una breve introspección (mis introspecciones suelen ser demasiado breves), descubro que soy así, y que desbarro cuando desbarro, que es cuando debo desbarrar. Esto ocurre sobre todo en temas cardiovasculosentimentales, donde no he tenido casi nunca el control, y bendita sea esa característica. Ahí sí que aparca su coche la vejez, entendida en el peor sentido: en el poder evitar que te cruja el alma cuando te enamoras de alguien. El día que logre evitarlo, adiós muy buenas. Ahí sí que acataré las críticas sobre mi desaliento, sin intentar defenderme siquera.

Pero si descontrolar significa meterse en un garito ahumado donde no puedes hablar con nadie y donde se supone que tienes que privar alcohol hasta que vomites, pues sí. Va a ser difícil que yo descontrole, pero soy así ahora y así era desde que tengo uso de razón. Nunca me he acogido a una excusa temporal para hacer el candado. Es que estoy en la edad de hacer locuras me ha sonado siempre a hay una edad en que es obligatorio que sea gilipollas.

Y lo haría si me apeteciera. El caso es que no me apetece.

De modo que contraviniendo toda estética de protagonista de película yankee de las tres de la tarde, no pienso “descontrolar” hasta que la ocasión y mis ganas lo requieran.

Por otra parte…

Recuerdo una vez que, en una huelga en la Universidad de Granada, fui a una asamblea en que los biólogos debíamos decidir qué hacíamos. Nos presentamos menos de la quinta parte de los que estábamos matriculados. Lo primero que votamos fue aprobar que lo que decidiéramos iba a ser vinculante. Salió que no. Alguien preguntó si esa decisión misma era vinculante, porque ya que habíamos dicho que lo que decidiéramos no iba a ser vinculante, pues…

Nos disolvimos pacíficamente y nos fuimos a comer tapitas.

Lo mismo debe pasar con esto. ¿Hay gente que decide no controlar? Es decir, ¿Su mente controla el proceso por el cual descontrolan?

Pues vaya mierda, oiga. Para eso, prefiero quedarme como estoy…

En fin, queridos míos. Me voy de vacaciones (hoy estoy de vacaciones, de hecho, he venido a terminar unos papelotes burocráticos indispensables) (Es que soy muy ordenadito y controlante, ¿pasa algo?). Como no tengo intenné en casa, seguiré visitando sus páginas a la vuelta de Navidades.

Que pasen unas felices fiestas (el que quiera que las fiestas sean felices, no va la cosa por Usted, Caína), y no se excedan con las calorías, que luego pasa lo que pasa.

Besotes a todos.

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10 comentarios to “Caos y Control”

  1. Glomus Says:

    Salvo en lo referente a Belucci, suelo coincidir con vos, D. Micro. Mi bien ganada fama de sieso o de “premio limón” se debe a cosas como las que cuentas; el que quiera, que beba, pero a mí no me apetece. O que me voy a dormir, el que quiera, que siga bailando sobre las orejas, pero que dejen que yo me largue…
    Pero en temas cardíacos… fuera lazos, convencionalismos sociales y administrativos incluso. El “control” como tal lo dejamos para Mastroianni (Ojos negros) o Merryl Streep (Los puentes de Madison), que se coman ellos la negra amargura de lo que pudo haber sido y no fue. Sólo así se toca la felicidad, a cualquier lado del Atlántico y en cualquiera de los dos hemisferios.
    Seguro que hablamos antes. Pero felicidades sin parangón es mi deseo para Vd y para los asiduos/as y esporádicos/as de este grato refugio.

  2. kika... Says:

    Páselo bien, Don Microalgo.

    Y, sobre todo, crujiditos de alma.

    besos
    K

  3. la mujer tirita Says:

    A la mitad del post me he perdido.

    A mi me llaman en mi comunidad de vecinos “Bicho bola” porque prefiero estar en casa leyendo que irme a pegar y a aguantar berridos en un Barcelona-Madrid o porque prefiero quedarme en casa con mis juguetes que irme a la inauguración del centro comercial más grande de Madrid (ejem).

    Allá cada cual. A mi, siendo “polite”: me la sopla.

    Feliz Navidad y próspero año 2009.

    Un beso.

  4. carrascus Says:

    Pues nada, D. Micro, como no va a andar usted por aquí hasta después de Navidad y no recogerá mis buenos deseos, pues quedan éstos extendidos para el resto del año que va a entrar.

  5. NáN Says:

    ¡Contra y recontra!

  6. Princesasinsapo Says:

    Cómo se nota que la gente está de vacaciones! Esto está demasiado tranquilo, aún para alguien como yo, que huyo de todas las aglomeraciones, trasnochadas, y demás “diversiones”. Veo, al menos, que no soy la única “bicha rara”.
    Aunque comparto con Ud., don Glomus (cuándo no), que esta mesura natural y buscada se transforma en audacia y “romper con los convencionalismos sin importar el qué dirán” cuando va en ello la Felicidad, así, con mayúsculas. La mayor parte de las cosas de las que uno se arrepiente en esta vida (que cada vez son menos, porque uno va entendiendo que lo que antes consideraba errores han sido pasos de un aprendizaje) son cosas que uno NO ha hecho, más que cosas que Sí ha hecho. Es decir, nos arrepentimos más de no habernos atrevido a tomar ciertas decisiones y dejar pasar oportunidades que la vida nos ofrecía, que de haber saltado al vacío y habernos dado algún porrazo. Por suerte, con la edad no nos volvemos temerosos sino prudentes, y saltamos, pensando antes, no como adolescentes, pero saltamos.
    Océanos, países, barreras administrativas, malas lenguas, envidias.
    Control no es represión. Sigo prefiriendo mis pantuflas a las botas de montaña, pero al lado de una persona que se la jugó por mí y por la que yo me he arriesgado. Mejor que irse de copas y ligar con primero de turno… Pero cada cual…

  7. laluli Says:

    Es verdad que esto está muy tranquilo.
    A mi me cuesta muchisimo perder en control, nunca me he emborrachado. La verdad es que no me gusta el alcohol pero bueno un ron de vez en cuando… Y no niego que alguna vez me han dado ganas, solo por dejar de pensarlo todo cuarenta veces, pero en el último momento mi miedo al ridiculo siempre vence. ¡Mejor! (o no).
    besos y buenos reyes!

  8. Sérilan Says:

    Tambien yo ando de vacacciones, pero en el sosiego de una mañana lluviosa en que todos en la casa aún duermen, nada mejor para mí que retomar mis visitas a éste santo lugar.
    Me encanta leer éste ultimo post con que nos deleita nuestro querido Microalgo, nada mejor para empezar el año que hablar de descontrol.
    Descontrolese cuando a usted le de la gana y como le de la gana…faltaría má..!!!!…Sería el colmo que tambien en ésto aceptaramos sugerencias, perdería todo su encanto, y es tan divertido.
    Que sean felices amigos, éste año y todos los demás

  9. Virginia Says:

    Y es que la gracia de descontrolar desaparece con el mal cuerpecito del dia siguiente y cuando empiezan a desfilar los “si es que ya estoy mayor pa esto” “si es que no me merece la pena” “si es que así no se puede seguí”… aaaayyy… arriba el control, los domingos mañaneros en plena forma y la auténtica rehabilitación!!

    Y felices fiestas haya tenido Vd. que ya casi han pasado.

    Un beso.

  10. ETDN Says:

    Yo estoy con Sérilan: descontrolese, hombre, y desbarre un poco de vez en cuando…

    Virginia, espero que no te vuelvas una seta con el nuevo añoooooo,

    a por el 2009,que le deseo descontroladito y loco, y con muchos viajecitos.

    besos sin control

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