Corolario

Como si nuestra actual incredulidad actual tuviera por causa contingente la muerte de los dioses (Marcel Proust: En Busca del Tiempo Perdido. I. Por el Camino de Swann).


Cagüenlá, qué pueblo más bonito.

Puerto de Muxía



Para terminar con el tema, me cuenta el becario gallego que en el Concello de Muxía (La Coruña) los pescadores, que por lo general son sumamente mal hablados, se pegan todo el año cagándose en la Virgen a la menor contingencia.

Excepto el día de la Virgen del Carmen, patrona de la villa.

Ese día, los marineros de esa localidad se cagan directamente en Dios.

― Hombre, por respeto ―argumentan.

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18 comentarios to “Corolario”

  1. Єѕтnoм Says:

    Menos es nada.

  2. Microalgo Says:

    Digo.

    Que una cosa es una cosa, y otra, otra muy distinta.

    Anda que no.

  3. NáN Says:

    ¡juaaa, juaaaa, juaaaa!

    ¡Grandioso!

  4. Arritmica Says:

    jajajaja el… “mecaaaaaago en la viiihe” y todo con una naturalidad.. ajajaj Viva los almonteños!!
    No conozco la coruña y es un sitio que no dejare mucho tiempo si ir.
    Pichita. que… un beso.

  5. Microalgo Says:

    Otro para Usted, Dama Arrítmica.

  6. Princesasinsapo Says:

    Mire que por el hemisferio Sur no somos así que digamos muy beatos, pero eso de “me c… en Dios” o “…en la Virgen” siempre me ha parecido una bestialidad (y mi proceso de adaptación no me ha quitado la sensación de shock cada vez que lo escucho…).
    ¿No hay otra cosa en la que c…?
    Bueno, seguramente la idea es esa, quitar el hipo a los desprevenidos…

  7. Microalgo Says:

    Hombre, sí. Digo mujer, sí.

    Por un euro con viente, cosas en las que se c. uno:

    En la leche.
    En la mar salada.
    En el Demonio (el pobre).
    En todo lo que se menea.
    En progenitores de ambos sexos, ejerzan o no de meretrices.
    En la política de bloques.
    En tós tus pulmones.
    En San Peo.
    En fallecidos recientes, a caballo, en fila india, con linternas chinas amarradas a los cuernos.

    Y así sucesivamente. Hace poco recordé a un amigo en Granada, que jugando a baloncesto se dio un balonazo en un dedo. Mientras él se agarraba el dedo dolorido y el resto de los jugadores lo mirábamos estupefactos, soltó una blasfemia que empezó con un

    “Me cago’ndió y en los ángeles y en Moisé y en tós los israelitas que lo siguieron cuarenta años por el desierto y en el joío faraón que los persiguió y terminó ajogao en el Mar Rojo y…”

    … y por poco se marca el Éxodo entero en una misma blasfemia, el tío. Qué capacidad.

  8. La Mujer Tirita Says:

    Yo tengo una amiga del opus (sí) que no me deja decir “hostia”: ni “me he pegao una hostia del copón” (para rizar el rizo, claro), ni “me cagoenlahostia”, ni “hostias en vinagre”, ni ná. Me dice que mucho mejor “tortazo” o un “jolines”, pero claro, cuando tienes un cabreo monumental, sueltas un jolines y es como para pillarte las tetas con una puerta, joe… eso o la muettte.

  9. Microalgo Says:

    Mi amigo Pepe el de Adra tenía un coco especial. Estudiaba unas cien veces menos que yo y sacaba notas parecidas. El hijoputa.

    Un día llegó al piso que yo compartía con otro biólogo (Pepe el Indio: allí todos eran “Pepes”, era más fácil para recordar los nombres), y vio que el susodicho tenía en la estantería el libro de “Raza”, escrito por ya saben quién. El de Adra era más bien del otro extremo de la cuerda, y le dijo al otro:

    ― ¿Pero qué mierda de libro es ése que tienes ahí? Sí, sí, una mierda… porque a ver… ¿De qué año es la edición?… Pues mira en la página tal. Arriba del todo. Lee lo que pone.

    El otro, obediente, miró en la página tal y leyó (más o menos, mi memoria no es tan buena):

    “El valente capitán de la legión tropezó en medio de la batalla.

    ― ¡Cáspita!”

    ―Sí. Enseguida. “Cáspita” va a decir un capitán de la legión que tropieza en medio de una batalla, sabiendo que lo van a trincar y lo van a fusilar. Se cagaría en la Virgen, en el copón y usaría la sábana santa de papel higiénico…

    Y por cierto, Dama Tirita. Su amigo del Opus se equivoca con lo de darse una hostia. Porque las ostias que se da uno son sin hache y no tiene nada que ver con las formas transmutadas. Vienen de la palabra “puerta” en latín. Es una historia un poco larga y no quiero aburrirla con ella.

    Menos mal que la edad media pasó y los del Opus son minoría. En fin.

    Mientras, Usted blasfeme sin miedo, que eso desestresa mucho.

  10. Profesor Franz Says:

    Pues lamento llevarle la contraria en su propio blog, pero la RAE define a “hostia” con “h” en su tercera acepción como “golpe, trastazo o bofetada”, aunque califican su uso de vulgar y malsonante.

    De todos modos tengo curiosidad por saber cómo se llega semánticamente de las puertas a los golpes.

  11. Microalgo Says:

    Oí la cosa en un comentario del muy sabio Pancracio Celdrán. Pero Herr Professor, como de costumbre, tiene razón: el DRAE, al que conviene ceñirse, no contempla la palabra sin hache, sino como sinónimo de ostra. La definición de Celdrán viene recogida en esta paginilla colgada por ahí.

    Y bueno: se agradece al Professor su precisión. ¿Ve? No conviene ser tan categórico como yo he sido. Mayormente, era por darle en las narices a la peña de la Obra, si sirve de atenuante.

    Abrazotes.

  12. carrascus Says:

    Pues mi padre en lo que solía cagarse era “en todos los santos que manden más que Dios”.

  13. Microalgo Says:

    Una manera astuta de escapar a la censura…

  14. kika... Says:

    yo me cago en Gallardón y luego paso a insultarle porque su apellido rima con todos los tacos… ya ve usted, señor Microalgo… que una aprueba la oposición pero no se vuelve mejor hablada…

    (muchos besos, me ha encantado lo de Pepe el de Adra, si es que Adra es Adra, y Almería una realidad paralela maravillosa)
    K

  15. Glomus Says:

    A mí siempre me ha gustado mucho una experesión que escuché una vez al sabio y estimado Anaxágoras: “¡Me cago en mi calavera!”. Por más vueltas que le doy a la idea (en sentido literal), aún no he conseguido imaginar la escena. Sin duda es un problema de mi limitada imaginación…

  16. mis4ratos Says:

    qué considerados y respetuosos!

    cagarse en cosas sagradas es una costumbre popular muy arraigada. no vayamos a cambiarla ahora.

  17. H. Lecter Says:

    La prueba de que no es malo cagarse en tó lo más sagrao está en que los ateos también lo hacemos y nos desahoga igual que al arriero que cree o al marinero que el resto del año se caga en la Virgen. Y en que a ninguno de los suprascritos nos fulmina un rayo. Bastante tenemos con el martillazo en el deo o el pellizco de cremallera en el sobrante del pitraco que ha provocado la blasfemia. A mí personalmente lo que más me desahoga es cagarme en San Dios y en un autobús lleno de apóstoles. Cada vez que he intentado (son fases pasajeras) la blasfemia atea y me he cagado en el peso específico del cloro o en el hombre de Atapuerca, pos como que no me he quedao igual, miren ustedes…

  18. salvochea Says:

    Hay otras zonas en la que se suelen cagar directamente en el de arriba.

    Cada cuatro palabras cinco son recuerdos al manamás.

    Saludos desde El Bierzo.

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