Los caminos del Señor

-¿No os parece, señor, que los bosques son como iglesias?
-¿Y eso por qué, Planchet?
-Porque en éstas como en aquellos nadie se atreve a hablar en voz alta (Alejandro Dumas: Los Tres Mosqueteros).

Siempre y cuando no se manifieste como una patología dolorosa, la locura ajena puede constituir un espectáculo ameno, no digo yo que no, sobre todo cuando te importa poco quien la exhibe, ya que la locura de puertas para adentro representa otro cantar, bastante menos melódico (Felipe Benítez Reyes: Mercado de Espejismos).


Póntelo, pónselo.



Que me perdonen mis amigos creyentes (que aún tengo algunos). La otra tarde en una iglesia, que era fiesta de guardar (como diría el poeta Krahe), le tocó cantar a mi coro. Sí, para el que no lo sepa ya, Microalgo milita desde hace más de una década en las filas de un coro de cámara que perpetra música del renacimiento (con retacillos del barroco, para desmuermar). De ahí los coroblogs de la derecha (son blogs de otros miembros del coro, y la página web del mismo).

Pues el domingo pasado nos tocó vociferar en una iglesia de la muy noble y muy leal ciudad en la que resido.

Llegada la homilía, los integrantes del coro, sabios en estas lides, se dispersaron (nos situamos arriba, en el coro propiamente dicho: no se nos ve desde abajo). Yo, de puro aburrimiento, comencé a prestar atención al sacerdote.

Creo que soltó unas cuantas herejías, no estoy yo muy puesto. Lo más interesante fue su discurso sobre los escapularios. Los que mueren con él puesto, mueren en estado de gracia. Esto se contradecía con su siguiente afirmación, que era que los que morían con él puesto e iban al purgatorio, no iban a permanecer allí mucho tiempo. Según parece, a un Papa bastante pretérito (Juan no-sé-cuántos, que fue de los que tuvo su sede en Avignón y no en Roma), se le apareció un día la Virgen y le dijo que cada sábado ella en persona bajaría al purgatorio a sacar de entre las llamas a las almas que allí estuvieran y que portaran el susodicho (y exclusivo de la orden) escapulario.

– ¡¡¿¿Lo creéis??!! ¡¡¿¿LO CREÉIS??!!

Silencio en las filas de los feligreses. Silencio tenso. Los concurrentes desconocen la veracidad del hecho, del que, probablemente (como yo) no tenían noticias previas. En fin, el relato es arduo de engullir. El sacerdote ha puntualizado que el Papa era de Avignón, y la peña tampoco sabe si “esos Papas valen”. Lo mismo es una herejía como una casa, y al que diga “ole” se le seca la hierbabuena… Y luego está lo absurdo del asunto del sábado. Si vas al purgatorio el viernes por la noche, estás unas horitas. Como llegues el domingo, te pegas una semana allí, a pensión completa. Con todos sus (presuntos, yo qué sé) tormentos. La duda atenaza a la feligresía.

El padre insiste.

– ¡¡¿¿Lo creéis o no??!!

(Silencio) (murmullos ocasionales) (el padre se decide a dar una pista).

– ¡¡Hoy en día la gente se cree cualquier cosa!! ¡¡Aparece una pitonisa por la televisión y todo el mundo le hace caso, confían en ella!! ¡¡En una pitonisa!!

La gente respira aliviada. El cura se ha quedado con ellos un ratito. Pero… eps. Pista falsa.

– ¡¡Pero no en esto, y esto es VERDAD!!

A esta alturas, yo ya alucino y recuerdo esa tira de Quino en la que se ve a un aborigen adorando a un clavo enrome incrustado en una roca, cuando de repente llega un mitrado que se horroriza ante tamaño desconocimiento de las cosmogonías más básicas, lo agarra del cuello… y lo lleva a postrarse ante un tornillo de similares dimensiones. Y esta vez no hay incienso, como en esa otra iglesia donde a veces no se distingue al cura ni desde el coro ni desde el caño, por la niebla generada por un par de microbotafumeiros (que seguro que están, además, aliñados). Esta vez alucino a pelo, sin medios químicos coadyuvantes.

– Así que corred, y haced que a la gente a la que queréis le pongan el escapulario salvador, con el que saldréis del purgatorio si en él caéis. Escapulario, por cierto, que sólo puede ser impuesto por sacerdotes de nuestra orden…

Comentado el tema en la posterior timba de póker con Fenrir el Lobo, Triskel y el Alcancero, el tema dio para un par de manos, no más.

– Así que llegas al purgatorio, enseñas el escapulario y te dicen “huuuy… que este escapulario tiene una peste a franciscano… A ver, a ver, ¿quién dices que te lo puso?

O bien, directamente…

– Anda ya, ¡si este escapulario es más falso que un billete de doce euros! Te han dado coba, tío. Olvídate de la amnistía de los sábados, que a ti no te pilla.

El hecho es que desde el domingo pasado no consigo quitarme de la cabeza la canción de Javier Krahe de la que toma título el post.

Tch. La fe, sin duda, es un don. Y sin duda, a mí no me ha sido concedido. Ay de mí, que no comprendo que hago aquí.

Ay, infelice.

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26 comentarios to “Los caminos del Señor”

  1. Arwen Says:

    Es que los curas han perdido el norte (si es que alguna vez supieron por donde cae). En la misa por la muerte de mi tía tuve que aguantarme para no subir al altar y darle de ostias al energúmeno que estaba perpetrando la misa (supuestamente por su memoria).
    Estaba en marcha el concurso de carnaval en el Teatro Falla y me tuve que tragar -repito: en la misma por el alma de mi tía- que soltara un mitin sobre la chirigota de Vera Luque “Los Jesusitos de mi vida”, porque a él le parecía irreverente que se parodiara a Jesucristo. También tuve que soportar otro panfleto sobre la concepción de la familia que tiene Zapatero. “¡Hombre, por dios (el suyo), cómo va a ser una familia la unión en pecado de dos hombres o dos mujeres!” y alguna que otra lindeza más.
    Supongo que mi tía se partiría al ver aquello. Yo, desde luego, sólo tenía ganas de repartir ostias (sin hache) y de apostatar.

  2. Microalgo Says:

    Pa matarse, Arwen.

    He cambiado el título del post (que era “los caminos del Señor”) porque parece que WordPress está algo reñido con las eñes en los títulos.

    Por cierto, Dama Arwen… ¿Qué le hicieron anoche a las Damas Margherita/Carmenmoreno y Zoe, que volvieron hechas unos zorros? Tch, tch, qué mal le sienta el trasnochar a esta joventú. En mis tiempos, sinencambio…

  3. Arwen Says:

    Es que están mayores, no es por meter el dedo en la llaga respectiva de cada cual, nada más lejos de mi intención, pero es que a las damas las saca usted un poquito a la calle y ya no saben volver. Unos pescaítos, unas frituritas variadas y les cambia la cara en dos tiempos: Anoche, de “Qué a gustito estamos” y me imagino que la de esta mañana era la de “me quiero morir”.
    En fin, que los caminos del señor son inexcrutables, pero los de las damas son perfectamente previsibles. Por ejemplo, seguro que este mediodía, cuando lleguen del trabajo, el camino por el que el señor les guiará será el de la siesta.

  4. Sérilan Says:

    Pués como se enteren los chinos de las ganas que a la gente le pueda entrar de escapularios con tan notorio efecto, ya están tardando en llenar sus estanterias con infinidad de modelos y colores.
    Claro que el párroco de mi pueblo no podrá acudir presto al desalojo de dichos estantes porque le pilla un poco lejos y con su pierna lisiada portadora de un clavo (no se yo si de los de Cristo, tendre que preguntar) sería demasiado esfuerzo para él que se ha negado en rotundo a presidir cualquier procesión callejera ni de virgenes ni de santos ni ná de ná
    ( Sepa el lector que el clavo debe estar ya oxidado del tiempo que lleva en su pierna, no creo que existiera por entonces el acero inoxidable) aunque nos conformaremos con las lindezas que saldrán de su boca (ahí si que se lo ponía yo con doble tuerca) provocando la desbandada de feligreses como está acostumbrado hacer.
    Amen

  5. H. Lecter Says:

    Aunque comparto con los ritos de diversas religiones la afición por la antropofagia, creo que hasta ahí llegamos. La educación religiosa recibida, como la de mucha gente a mi alrededor, sólo consiguió destapar más pronto que tarde las muchas contradicciones insalvables entre predicar y dar trigo, de las que hace ostentación la iglesia en la que me bautizaron. A las demás confesiones las conozco de oídas, pero me parece que tampoco andan muy finas, salvo a la hora de publicitar la venta y recaudar los beneficios de un producto que nadie ha visto, tocado, oído, olido o degustado en su vida, pero que al parecer muchos siguen necesitando.
    ¡Arrrrrrghhhhhh! Mientras escribía este comentario, he visto EN EL TELEDIARIO, al Dtor. Gral. de Tráfico junto a los budistas de un monasterio madrileño (el lama-jefe aparecía barbado y orondo) haciendo publicidad de un casco de motorista en el que figuran dibujos de lo que llamaban nuestros letrados periodistas “mantras”. A mí me parecían mandalas, pero en fin… Según los mercaderes del más allá, los dibujicos proporcionan al emisor de CO2 y altos niveles de polución acústica PAZ Y TRANQUILIDAD y, aunque sólo lo dejaban ver, protección contra los accidentes.
    ¿Escapularios Niu Eich? Síiiiiiiiiii. Y se creían los obispos que ya estaba todo inventado. El casco es más molón que la estampita de San Cristóbal (viene con aerodinámicos diseños en azafrán y granate, como las túnicas de los profesos) o los escapularios de la virgen del carmen y sólo cuesta 150 napos, que los avispados monjes van a destinar a su obras sociales (????).
    Señoras y señores: no estoy de coña, lo he visto con mis ojos miopes, no con el tercer ojo. Y no se les ocurra pensar que es el acabóse. Para desesperación de l&s escéptic&s, cualquier día de estos nos salen con otra peor.
    Vale.

  6. H. Lecter Says:

    http://www.dgt.es/revista/archivo/pdf/num190-2008-cascobudista.pdf

    Como podrán comprobar en el link, no ha sido una levantera que má dao. El artículo es pa helarle la sangre hasta a un sicópata como yo.

    ¡Cómo stá er patio, gensanta!

  7. Juanma Replicante Says:

    Hostia!!! Microalgo esto es lo más alucinante que he leído en mucho tiempo. Eso es realismo sucio y no el aprendiz de Raymond Carver!!!
    Espero que la próxima vez que tenga usted un evento de este calibre avise antes, para que podamos de alucinar también sus lectores. Y sin drogas ni ná!!!

  8. carrascus Says:

    Pues ignoro, D. Atikus, si ha elegido usted esta fecha a tiro hecho para escribir este post, porque precisamente la fiesta de la Virgen del Carmen, que es mañana (felicidades para todas ellas), tiene muchísimo que ver con todo esto de los escapularios… bueno, ahora que lo pienso mientras escribo, igual es que el cura ése eligió esta homilía precisamente por eso.

    La devoción a la Virgen del Carmen es una de las más populares de la Iglesia y comenzó a extenderse por Europa, a partir del siglo XIII, cuando los ermitaños, que vivían en el monte Carmelo de Palestina, huyendo de las persecuciones de los musulmanes, llegaron a Europa. El hecho fundamental de la devoción ocurrió el 16 de julio de 1251. La Virgen se apareció al general de la Orden de los carmelitas San Simón Stock y le dio el escapulario como señal de su protección y característica de su Orden. Por eso, la fiesta de la Virgen del Carmen se celebra cada año el 16 de julio.

    María le dijo a san Simón Stock: (Más o menos, eh) “Recibe, hijo mío, muy amado, el escapulario de tu Orden, privilegio para ti y para todos los carmelitas. Quien muriere vistiéndolo, no padecerá el fuego del infierno”.

    A partir de ese momento, el escapulario se extendió incontenible por toda Europa y los Papas fomentaron su devoción, que lleva la promesa de salvación para quienes lo lleven con devoción en la hora de la muerte.

    Así que ya sabe, tome nota usted y todas esas amigas suyas perdidas para la sociedad que tanto gustan de las costumbres horrendas de las madrugadas, y búsquense urgentemente un escapulario, sino quieren ir a parar de cabeza a las calderas de Pedro Botero.

  9. Microalgo Says:

    Para Margherita Dolcevita voy a pedir seis, porque no creo que con uno llegue a salvarse.

    Y el tal Simon… ¿Se llamaba de verdad Stock? Qué cosas. Por supuesto, aunque no quise hacer mención de ello, el acto en el que cantamos era de esa orden, y la homilía estaba preparada ad hoc… Y ya ve lo que pasa por no tener internet en la sacristía. Que el cura párroco atribuye la frase a un Papa follindongo de los de Avignón, cuando en realidad fue indudablemente dicha por la Santísima Virgen, a la limón con el efecto colateral de una infusión de cornezuelo, a este otro prenda lerenda stock option.

    Y el cura de su parroquia, Séri… ¿Es que fue Pater castrense en Viet Nam? Pues cualquiera le tose en una homilía…

    Lo de alucinar, Juanma, como digo en el texto, no es nada cuando vamos a esa iglesia. En el otro extremo de San Fernando hay otra que, en cada misa o acto cofrade, queda convertida en un simulacro de incendio forestal. Se sale el humo por las grietas de las vidrieras. Puedo declarar bajo juramento haber visto allí a una figura de santo no identificado bailando el twist con una ovejita (hay una ovejita en el retablo del altar, que saluda con una pata torcida por una articulación imposible). El incienso (o lo que sea) aviva, además, las alergias y dolencias de laringe de los miembros del coro, que empezamos cantando como angelitos y acabamos todos cantando como Iggy Pop, y deambulando a ciegas. Le avisaría, pero es que no es bonito de ver.

    Yo también vi la noticia, Doctor Lecter. Indignante. Además, el presunto Lama (que se hacía llamar Rabindranath Bramaputhra, o algo así) tenía un acentito de Cáceres que ya, ya. Si no estuviera ya fundada la Iglesia del Monstruo Volante de Spaghetti, yo me apresuraría a fundar una. Total, ancha es Castilla y aquí puedes decir la sandez más grande que se te ocurra, que todo cuela.

    Y en fin. Desde que dejaron de lapidarnos, los descreídos somos legión. Tch. ¿Ven? Ya me han recordado otra canción de Javier Krahe

    Culpa de Ustedes. A la Gehena de cabeza. Toditos.

  10. Microalgo Says:

    He vuelto a cambiar el título, porque recordaba que tenía otras entradas con eñe. Es sólo que estaba ayer algo carajote el sistema. Queda, así, con el título original.

  11. ergorrión Says:

    El otro día vi a unos cristianos o argo en un documental que le rezaban a Maradona como si fuera el nuevo cristo, lo mío tampoco es coña eh? Y por ahí me dieron noticias de que una de las religiones con más feligreses en Australia es la Fuerza, o como se llame la que cree en aquello que se inventó George Lucas para Skywalker.

    Yo la verdad prefiero las diosas hindúes que están más salidas y follan con sus adeptos, y si no bajan ellas mismas, pues que lo hagan sus adeptos entre sí mientras ellas miran. Aunque reconozco que practico poco porque no hay muchas beatas de estas diosas en Cádiz.

  12. Microalgo Says:

    Lástima.

    Let the force be with you, Gorrión.

  13. Juanma Replicante Says:

    Y yo ignorante de mi que pensaba que Monte Carmelo era solo una calle del sevillano barrio de los Remedios, y resulta que el nombre viene de antiguo. Que sería de nuestras vidas sin la sapiencia de Maese Carrascus.

    Lo de los Jedi en Australia es verdad, pues allí en el padrón -o similar- tienen que poner su religión, imagino que por si les pasa algo avisar al cura correspondiente que les dé la extremaunción. Se calcula que actualmente son unos 15.000 los que se declaran Jedis.

    Mi hijo Ulises también reza como “jedi” en los hospitales italianos porque cuando lo ingresaron para hacerle unas pruebas también te preguntan la religión en los formularios que debes rellenar, aunque allí supongo que esperan que pongas católico_apostólico_romano, o judío tal vez, jeje, desde entonces la Fuerza le acompaña y de que manera, para cansancio de sus padres claro, que no veas el niño la marcha que tiene.

  14. Juanma Replicante Says:

    Por cierto, 13 comentarios y aun no ha aparecido la Margherita. Si que tuvo que ser gorda la última marcha que se pegó, sí.

  15. Bala Says:

    Yo soy creyente y no tengo escapulario…glubs

  16. carlos Says:

    En las bodas con ceremonia religiosa suelo presenciar la entrada y luego esperar sin prisa en la tasca más cercana a que sea la hora de la salida de los novios y me incorporo ahí de nuevo.
    Una vez que se casaba mi mejor amigo me dio por entrar a la iglesia y fue surrealista.
    Para empezar, el cura se refería siempre a la novia por otro nombre distinto del suyo, con lo cual despistaba mucho en sus mensajes, porque parecía que estaba animando al novio a darse desde el principio y de por vida a la infidelidad. Pongamos que la novia se llamaba “X” y el novio escuchaba atentamente y tomaba nota de que tenía que entregarse siempre a “Y” y hacerla muy feliz.
    Luego el oficante nos obsequió con unas atinadas reflexiones sobre la que yo llamo cariñosamente “parábola de los tres cerditos”, una que cuenta que un hombre edificó su casa sobre arena, vino la tormenta y se la llevó, pero otro la edificó sobre roca y tal y cual. El cura se dirigió sin más a una niña del público (sospecho que esta terminología no es muy correcta en una misa… ¿una niña de entre los fieles?), hija de padres divorciados y le espetó sin conocerla: “¿verdad que tus padres edificaron su amor sobre roca?…” ante el estupor de la niña que no sabía muy bien qué contestar. “Y ¿a que sin embargo conocéis a otros niños cuyos padres no han edificado su amor sobre roca?”. Me salí fuera de puro bochorno y porque no me apetecía presenciar el momento en el que la madre de la cría, presente en el evento, le atizara con la videocámara al cura.
    Has tocado alguno de mis temas favoritos: lo del purgatorio, lo de la asunción de la Virgen y lo de las distintas teorías sobre cómo tiene que ser la resurección de la carne, son algunas de las cuestiones en las que me encanta escuchar las disertaciones de cualquiera, desde teólogos ilustres hasta párrocos de a pie. Me gusta jugar a intentar descubrir si de verdad se creen lo que están diciendo. Y escuchar atentamente los razonamientos, porque suelen ser de traca.
    Y algo que no hay que perder de vista: los cursillos prematrimoniales. Mis favoritos. Yo no me he casado pero cuando algún conocido se casa por la iglesia le pregunto si le han dado apuntes, para que me los pase. “La mujer es sensible, laboriosa. El hombre es cazador, un ser de una pieza”, “el hombre trae el dinero a casa y la mujer lo reparte según las necesidades de la familia”, o la descripción del acto sexual “tras introducir la verga se tiene que provocar un ligero vaivén, vaivén…” son algunas de las frases antológicas de algún cursillo, con el nihil obstat del obispado correspondiente.

  17. Microalgo Says:

    ¡¡¡Juaaa, jua juaaa!!! ¡¡Antológico!!

    Tengo un amigo que se quedó huérfano de padre y madre con dieciocho años. Entonces ya era novio de la que ahora es su mujer (y madre de su hijo). Imagínense con dieciocho años y un piso franco… Doce o trece años después, cuando se casaron, lo hicieron por la iglesia. En los cursos pre-matrimoniales, el cura empezó sus disertaciones hablando sobre “el trauma que puede suponer para la mujer perder la virginidad en la noche de bodas”… Mis dos amigos se miraron y salieron de allí con agujetas en el diafragma, de intentar no descojonarse (con escaso éxito). Pero el cura no estaba demasiado errado: si ella pierde la virginidad en la noche de bodas, el trauma ya lo tenía asegurado de antes.

    Gracias por asomarse a este local, Maese Carlos. No sé de dónde llega ni por qué vía ha venido, pero sea Usted siempre bienvenido. Su comentario, por otra parte, no tiene desperdicio. Lo del ligero vaivén es una maravilla. ¿Lo sabe el cura por experiencia, o se lo han contado?

    Y Bala… sin escapulario, al infienno de cabeza. Sobre todo si lee a condenables escritores italianos…

    Yo no sé si Dios existe, pero si no existe, hace mejor papel (Stefano Benni: Baol).

    Es cierto, Señor Replicante. Margherita está como ausente (y a veces a mí me gusta más cuando calla…) (que no, que es broma). Ella y Zoe deben estar más liadas que la pata de un romano. Miren que (circunstancialmente) viven en mi casa, y hace casi cuarenta y ocho horas que no las veo (madrugan y trasnocho… tch).

    (Qué de paréntesis).

    Por cierto, let the force be with su hijo Ulises, también.

  18. alcancero Says:

    Creo que la crisis de las vocaciones hace que el nivel medio de los sacerdotes haya bajado mucho. No estaría mal que en los seminarios, además de teología -a la que el gran Borges definió por cierto como una rama de la literatura fantástica-se diesen relaciones públicas y como tratar al cliente.

    Mi madre fue una vez a una misa de difuntos y al cura no se le ocurrió otra cosa, con los deudos delante, que malgastar la homilia en llamar a los presentes hipócritas que sólo iban a la iglesia a las BBC (y funerales) y no la pisaban el resto del año. Pero más doloroso fue lo ocurrido en el sepelio de mi propio padre. Al cura o diácono, pues creo no tenía órdenes mayores, abroncó a los presentes en la capilla del tanatorio por hablar en voz alata antes de la ceremonia porqué esa era la casa de Dios. Después de 24 horas de velatorio, no pude por menos que soltar un exabrupto que seguramente sorprenderá a los que me conozcan. Es curioso, pues mi madre y hermana lo oyeron perfectamente y nunca me han dicho nada del tema. También es curioso que esta historia casi nunca la haya contado. Es lo que tienen los blogs.

    Bueno, en definitiva que si tratan a las ovejas del rebaño de Dios a zurriagazos luego no se quejen que la gente les de la espalda. Un saludo a todos.

  19. zoe Says:

    He de decir, señor Replicante, que la marcha de Margueritta y mía no fue ni gorda ni memorable (lamentablemente). Ambas andamos cansadas de simplemente respirar, así que cuando respiramos y hablamos al mismo tiempo… imagínese. (Esto me recuerda un peli en la que una ricachona engreída le dice a una modelo que se ha ligado a su marido “su trabajo no es ná, solo caminar por la pasarela” y ésta le responde algo así como “no se crea, tengo que sonreir al mismo tiempo” con toda su ironía) (y a qué viene esto….pues la verdad no sé, pero me lo ha recordado…)

  20. Juanma Replicante Says:

    Alcancero tiene razón, el nivel de nuestros párrocos ha bajado ostensiblemente. Con todo lo que se ha comentado aquí y un poco más podría redactarse una enciclopedia de estupideces y contradicciones religiosas y evangélicas.

    Mi querida Zoe (y por extensión Margherita), libres son ustedes de hacer con su tiempo y sus vidas lo que les venga en real gana, que no estaba en mi ánimo ningún atisbo de censura y sí de echarles de menos, no más. Descansen y disfruten de la vida, que sus fieles somos conscientes de que nos hallamos en época de exámenes finales y marchas nocturnas. ¡Que mala es la caló!

  21. Microalgo Says:

    Pero mala, malita, mala.

    Coincido con Alcancero y con Replicante. Así están ganando terreno religiones en las que el público (con todas las letras) grita “¡Sí, sí, Aleluya!” y “¡yeah, yeah!” durante la homilía, o esas otras que aplican los métodos clásicos, ahora afortunadamente ilegales en nuestro occidente (me refiero al “o crees o te asesino”).

    Respecto a Zoe y Margherita, doy fe de que se levantan a eso de las seis y media de la mañana, de modo que a ver quién tiene cuerpo para ná durante todo el día posterior. Una pregunta técnica, mis Señoras… ese trabajo que desempeñan en la empresa… ¿hay que hacerlo por cojones a las siete de la mañana? Si no, se imponen revoluciones en pro de la calidad de vida. Comité de empresa. Presión a la patronal. Anda, si la patronal también son Ustedes (en parte). Esquizocuestión, ésta. Hum.

    Lo de Borges es una genialidad que no por obvia deja de ser lindísima. No sé por qué tendría yo que elegir entre Cortázar y él. Me quedo con los dos. Carajo qué.

  22. Margherita Dolcevita Says:

    Señor Replicante, que la Niña Zoe lo decía a modo explicativo y si no comento es porque yo a los monseñores les tengo mucho respeto. Bueno, a ellos y a sus p…otentadas madres, claro.

  23. Microalgo Says:

    Of. Que el señor la perdone. Seis escapularios van a ser pocos. Yo creo que ni aunque vaya Usted empapelada de ellos…

  24. carlos Says:

    Como se suele llegar, Microalgo, tantas veces en esto de la Blogosfera, de rebote desde otros blogs. En este caso, por tus comentarios en el blog La magia de Kika, con la que tengo una amiga en común.
    (Perdona que casi te suelto yo en el anterior un post entero en vez de un simple comentario al tuyo, pero es que la historia merecía la pena compartirse y a raiz de la homilia de “tu” cura me acordé de la del “mío”.

  25. laluli Says:

    Fui a un bautizo en una iglesia de Arcos y el cura, para explicar el bonito acontecimiento nos dijo que lo que estaba sucediendo era como cuando se coge a un ternero y se le marca la piel con un hierro al rojo vivo. Que ya era pa siempre (Imaginaos la cara que se nos puso a todos).
    Ese mismo cura, antes de cada boda, gritaba que no queria ver un grano de arroz dentro de la iglesia con las venas en el cuello. Yo, que soy de las de la tasca, a esas siempre entro porque siempre hay sorpresa.

  26. Princesa Says:

    Galeano deberia leer este post… Yo que pensaba que que los hechos (reales) execrables y surrealistas que relata en sus libros sobre la Iglesia en la epoca de la conquista de America (y posterior “Evangelizacion”) eran historia antigua… Esto es peor…

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