Selección natural

La guerra es un asesinato cíclico causado por la soberbia de los poderosos, la desesperación de los oprimidos, la humillación del tiempo y la insolencia de la juventud (Félix de Azúa, El país, 26 de Octubre de 2001).


De esta foto, que se sepa, volvió
vivo uno. El que asoma un poco
la cabeza tras el de los prismáticos.



Cada vez que me hacen un chequeo médico tengo que oír la pregunta obligada.

-¿Alguna operación importante?

Bueno, la fimosis con tres añitos no creo que le importe a nadie, ni es muy importante en sí. La otra sí tiene su importancia, pero por distintos motivos. Esa siempre la nombro, a modo de homenaje.

Hace unos diez años me operaron de un quiste pilonidal (molesto pero poco peligroso suceso también denominado fístula sacrocoxígea). Pasé por el quirófano, me quitaron un cachito y punto. Más engorroso que otra cosa.

Mi padre la tuvo. Mi abuelo también. Y porque la tuvo mi abuelo, muy probablemente, existo yo.

Mi abuelo Pepe, con diecisiete añitos, fue reclutado para la guerra de África. Ya desembarcado en Melilla, un sargento compasivo vio que en el coxis tenía una manchita de sangre. Le preguntó, vio la herida y recomendó que se volviera para operarse, de modo que lo embarcó otra vez para la península.

Mi abuelo estaba en uno de los regimientos que cayó enterito en el desastre de Annual. De un ejército de unos quince mil hombres lograron escapar vivos unos centenares.

Así que no es un mal precio para mí, la operación. En este caso, la selección natural siguió unos extraños derroteros.

Una última nota: mi abuelo Pepe no era muy creyente. Pero.

Antes de embarcar para Melilla, en el puerto de Málaga, con su incompleto e insuficiente uniforme y con escasísima instrucción, mi abuelo se vio solo y absolutamente desamparado, arrastrado por esas (como decía Félix J. Palma) corrientes oceánicas que te manejan sin que puedas hacer nada para ofrecerles la más mínima resistencia. Y la corriente lo llevaba a morirse, sin remedio, en tierra extraña, entre rifeños sanguinarios que no hacían prisioneros y se pasaban la convención de Ginebra por debajo del turbante.

Se sentó en el muelle y se puso a llorar.

Se le acercó entonces una señora vestida de negro, no muy mayor, y le puso una mano en el hombro.

-No llores, niño. Tú volverás vivo de allí. Te doy mi palabra.

Y se alejó. Hasta el día de su muerte, nadie fue capaz (nadie lo intentó, por otra parte) de convencer a mi abuelo Pepe de que esa señora no era la Virgen María en persona. Él lo sostuvo siempre, y así se lo contó a mi padre, legándole de ese modo algo más que un quiste pilonidal de evidente origen hereditario.

17 comentarios to “Selección natural”

  1. carrascus Says:

    Curiosa historia, D. Micro… estos antepasados nuestros, para ser tan descreídos, tenían la mente muy abierta para los hechos fantásticos. En mi familia hay también algunas historias increíbles. Vamos… mi abuela paterna era la bruja de su pueblo de las Alpujarras… puede hacerse una idea.

    Una cosa… esa foto; ¿es familiar o la ha sacado de algún lado? Es que juraría que ésa o una muy parecida sale en la peli de “El laberinto marroquí”. Si puede véala… a lo mejor hasta sale su abuelo.

  2. laluli Says:

    Segun contaba mi bisabuelo (con orgullo legionario) a mi padre, los españoles tampoco se quedaban cortos a la hora de saltarse Ginebra a la torera.

    Mi bisabuelo paterno, militar, fue llamado a la legion cuando esta se creo en España porque tenia el perfil apropiado. Imaginaos como debio ser el angelito.

  3. єѕтησм Says:

    El mío fue de los que no volvieron en la guerra civil.
    Cada vez creo más en eso de que no hay mal que por bien no venga.
    Un abrazo, Micro.

  4. NáN Says:

    Todos venimos del azar. Por eso tenemos historia y la podemos contar. Fue una suerte que la Virgen, porque si él lo decía, pues era la Virgen, no voy a negárselo por el hecho de ser también ateo, le pusiera la mano y lo marcara para llamar a compasión a aquel sargento.

    Fue una suerte para nosotros. Que así le tenemos con tantas historias.

    La diferencia entre los presentes y yo es que donde vosotros habláis de bisabuelos, yo hablo de abuelo. EL mío, un angelote que hizo su carrera militar en África. Lo que entonces llamaban un “africano”: cada año allí contaba como dos, así que ascendió rápido y bien. Era una persona muy culta, pero me da a mí que Ginebra le tuvo que caer un poco lejos muchas veces.

    Levanto mi copita y digo: ¡Viva el quiste fistular!

  5. Microalgo Says:

    ¡Viva! (pero una vez que se haya operado).

    Pues sí, Luli y Nán: masacres por todos lados. “España tiene en Marruecos su territorio natural de expansión”, decían las antiguas enciclopedias escolares. Pa cagarse.

    La foto, Carrascus, está sacada de un álbum familiar colgado en la WEB, de alguien que no conozco. El autor del álbum comentó que su abuelo Germán era la pequeña cabecita casi en sombras que asomaba tras el capitán de los prismáticos, y que fue de los poquísimos que consiguió volver de allá.

    Y lo de su abuela… tiene que contarlo. Un día, cuando quiera.

    No sé si sabe, єѕтησм, que el abuelo de un bloguero al que visitamos usted y yo asiduamente también tuvo que salir por pies de España con la sana intención de conservar la epidermis, al fin de la guerra civil… y sólo volvió acá en el 62, con el régimen ya bastante sebilitado.

    Uno se piensa que la sociedad ha avanzado ya lo suficiente como para evitar que esas cosas se repitan. Uno, mejor dicho, lo espera fervientemente.

  6. Sérilan Says:

    Salir pos pies de España, eso es lo que debieron hacer todos los que cayeron al terminar la contienda solo por quedarse y creer que aún merecía la pena (mis abuelos y tantos otros..)
    Y sabe..? cuando tambien a mí en esos chequeos médicos me hacen la obligada pregunta sobre si ha padecido algun antepasado ésta o aquella enfermedad siempre contesto lo mismo: “no lo se, ese es un misterio que jamás se resolverá, ya me habría gustado a mí saber eso de forma directa”

  7. Microalgo Says:

    Pues le digo lo que el cuervo a Poe, Sérilan: Nunca más.

    A ver si nunca más.

  8. Sérilan Says:

    Nunca más….

  9. pimentondulce Says:

    Una historia tan sencilla como increíble; tan linda como trágica. Es una suerte que la compartas. Yo también brindo por los quistes… que supuran como lo sigue haciendo el norte de áfrica, el centro y el sur.

  10. Єѕтησм Says:

    Sólo pasaba para desearle buenas noches.

  11. Lola Says:

    Don micro… saludos genealógicos desde la cena… tengo ganas de una cena suya :)

    Usted de abuelo será un cachondo de la vida. Lo sé.

  12. margherita dolcevita Says:

    Selección natural de donde la espalda pierde su casto nombre. Verá, don Micro, el azar existe, aunque no sea científico por eso hay que confiar en que la selección natural nos deje a cada uno en el sitio que no corresponde.

    Nos vemos esta noche.

  13. Microalgo Says:

    Me alegro de verla de nuevo por acá, Pimentondulce. Lo de áfrica, como lo de América latina (que diria Galeano) tiene difícil solución. Habrá que ir haciendo cosas poco a poco.

    Buenos días, єѕтησм. A esas horas que Usted escribe no tengo yo ordenata conectado a la red…

    Busquen un hueco, Lola. Ya sé que en Septiembre asoman por acá y me ofenderé tela (>:·() si no se quedan Ustedes por casita. Trataré de hacerles croquetas, que no las han probado y son motivo en contra del suicidio.

    Y Margherita, so gamberra, ya nos veremos esta noche. Y lo del azar… no se equivoque. No hay cosa más de uso científico que el azar. Desde las mutaciones aleatorias que han logrado que no tengamos cinco lados en lugar de dos que tenemos (el diseño original de los animales superiores iba por ahí, y se quedó en intento) hasta los spins de los electrones… todo es azaroso en este mundo.

    Y un poco de miedo me da, que la selección natural me deje en el sitio que me corresponde

  14. Zen_Tao Says:

    Yo tambien tuve un sacrosacrílego de esos… y me lo operaron… Pero lo tenía justo en el hueso… y tuvieron que llegar muy hodo para quitármelo… me llevé dos meses bocabajo con las posaderas al aire y recibiendo curas diarias… un marajá estuve hecho yo…

  15. Microalgo Says:

    Hombreeeee, Zen Tao!!!

    Qué alegrón verlo por acá!! Se impone alguna comidilla veraniega, que andan Margherita y Zoe por casa!! Incluso se puede hacer un contínuum y ver el júrgol después… coménteselo a su Señora Ejposa y afinamos la cosa por telesforo, que tengo ganas de verlo.

    Le he corregido un par de erratas en su comentario… pero luego he dudado de si he hecho bien, porque dado el modo en el que retuerce Usted el lenguaje, lo mismo tenían un sentido oculto, abstruso o incluso ignoto.

    Lo dicho: le llamo hoy sin falta, a ver si sí.

  16. H. Lecter Says:

    Una precisión: aunque no estuve allí entonces, me parece más que justificada la resistencia de los tamazigh contra las tropas que inventaron los collares de orejas cortadas, que tan populares han vuelto las películas de la guerra de Vietnam. Abdelkrim sigue siendo allí el héroe nacional a pesar de la represión de toda idea nacionalista desde el centralismo expansionista (Sáhara Occidental) alauí. ¿Sanguinarios? Puede, pero ellos no eligieron ser invadidos y masacrados.

    Y al grano: la idea de que una mínima desviación en la enrevesada ruta que lleva hasta el presente podría haber variado el actual estado de cosas siempre me ha resultado muy curiosa. El caso es que son tantas las bi (o tri o tetra o ene) furcaciones que llevan al futuropresente, que la variación de una sola podría dar al traste con el camino “correcto”. No ya la tan literaria y quirúrgicomística de su señor abuelo (que no sólo salvó la vida, sobrevivir a aquello debió ser muy duro también). Si su abuela hubiese sido otra señora, o su padre y su madre hubieran conocido a otros atractivos guayabos y se hubieran casado con ellos o si el día en que le fabricaron, el fútbol o una comedia romántica hubiesen impedido o demorado o adelantado el momento propicio… pues asimismo nos veríamos privados de su esclarecida amistad, mi querido Microalgo. ¿O tal vez no? ¿Acaso es inevitable este presente? ¿Acaso Usted y yo somos inevitables o la Cocacola? ¿Se enmiendan los caminos torcidos de la evolución para llegar a la cumbre antrópica sea como sea? ¿O poderle escribir estas líneas es puritita chiripa, la fruta pasajera que crece al final de la rama de un árbol infinito, que se sigue bifurcando hasta la extinción del tiempo? ¿Ehn?

  17. Microalgo Says:

    Yo creo que es chiripa, Doctor Lecter. Pero las otras n-opciones nos son tan ajenas que ni nos importan.

    Lo de Annual… hombre, sí que comprendo que los magrebíes de entonces estuvieran tela de cabreados. Pero de ahí a negociar una rendición, desarmar a los vencidos y una vez desarmados defenestrarlos a todos (con mayor facilidad y menor número de bajas que si estuvieran armados)… en cualquier marco de referencia, desde Jenofonte a nuestros días, es una vileza del nueve largo recortado con puntitos amarillos (véase lo mal que quedan en la historia los jefes persas que se cargan a los generales griegos en La Anábasis). Nihil obstat, sin embargo, a Islandlwana… allí, al parecer, hubo tiros hasta el final. Que es lo suyo, vamos. Pero si te rindes tras negociar, es otra cosa. O adviertes que si te rindes me va a dar igual, y allá tú…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: