Ponga un Leonardo en su cocina

 

 Leonardo

La cocina es la parte de la casa que más cosas de ti puede decir (Italo Calvino: Si una Noche de Invierno un Viajero).

Para Nán, por si soy capaz de arrancarle al menos un sonrisa pequeña. Un abrazo y suerte para su inminente Doctor.

Teodoro W. Adorno Gato me regaló hace poco un libro que no pude comprarme la única vez que topé con este volumen… hace lo que me parece una eternidad, en una feria del libro en Grazalema (!?).

Se trata de las Notas de Cocina de Leonardo da Vinci (la edición que Teodoro encontró y me regaló fue de “Temas de Hoy”, 1999). Y es un libro en todo punto delicioso.

Leonardo fue el inventor de la Nouvelle cuisin, pero, más aún que en todos los demás campos, fue un adelantado a su época y, de nuevo, más aún que en todos los demás campos, un incomprendido. Maestro de festejos y banquetes de Ludovico Sforza, no consigue que sus platos grandísimos con unas pocas hojas de albahaca y zanahorias artísticamente colocadas sobre perfectas rodajas de salchicha blanca sean de la aceptación de los bestiales y culinariamente pre-renacentistas comensales (el libro cita que alguna vez escapó por los pelos de que le dieran un paliza algunos de ellos tras invadir la cocina reclamando una comida más sólida).

El libro no es sólo un tratado de recetas. Es una crítica de platos que no le gustaban, con comentarios llenos de ironía para algunos amigos y enemigos, de modo que en ocasiones no es fácil distinguir unos de otros:

“El secreto de las buenas anguilas cocidas, según mi amigo Francesco de Bramante, es que sólo han de quitarse sus pieles exteriores y no sus huesos […] Podéis entonces cortar la anguila en porciones cada una del grosor de medio pulgar, empaparlas en miel y chupar una en la boca durante más de veinte minutos […] Esa es la razón por la que Bramante siempre está moviendo la boca cando trabaja: durante todo el día está chupando sus anguilas”.

Otras veces sus notas de cocina dejan claro que alguna persona no le gusta demasiado:

“Goffredo Giuliani es un mastuerzo sin carácter y un sapo mentiroso, que no es compañía digna ni siquiera para los cerdos de la Umbría o para las ovejas enfermas de Palermo…”

(Éste pobre hombre era un incompetente Maestro de Aguas del Castello de Milán, que llevó a cabo de manera chapucera y torpe los diseños de Leonardo para su cocina y el baño de su Señor Ludovico).

El libro incluye también consejos muy pertinentes:

“No hay sitio en mi cocina para las cabras. Si está viva es hedionda y todo lo devora, incluyendo mis mesas y mis bancos. Muerta es aún más hedionda. Para deshacerte del hedor de la cabra, deshazte de la cabra”

Y no tienen precio los consejos sobre cómo comportarse en un banquete (es un extracto):

“Estos son hábitos indecorosos que un invitado a la mesa de mi Señor no debe cultivar […]:

Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.

Tampoco ha de poner la pierna sobre la mesa.

Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento.

No debe poner la cabeza sobre el plato para comer.

No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo.

No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa, ni utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa.

No ha de tomar la comida de la mesa y ponerla en su bolso o faltriquera para comerla más tarde.

No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa.

No ha de dejar sueltas a sus aves en la mesa, ni tampoco serpientes ni escarabajos.

No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi Señor).

No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi Señor ni juguetear con sus cuerpos.

Tampoco ha de prender fuego a sus compañeros mientras permanezca en la mesa.

No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia).

Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.”

De donde se deduce que los banquetes en esa época eran una juerga que no veas.

En fin, si encuentran el libro, hojéenlo o háganse con él, que es una maravilla.

Yo me voy esta semana próxima de vacaciones a Barcelona, a patearme a solas la ciudad, así que lo mismo les dejo a Ustedes un poco desatendidos. Volveré prontito.

Una multitud de besos para todos.

Y gracias de nuevo, Teodoro.

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Una respuesta to “Ponga un Leonardo en su cocina”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    # A mí también me regalaron el libro hace tiempo, y también me reí mucho con él… pero, eso sí, es un “hoax” como la copa de un pino.

    Comentario de Profesor Franz hace 1 mes y 24 dias
    # ¿Ah, sí?

    Curioso sería este bulo con fines lucrativos (al contrario que la mayoría de ellos).

    Pronto: si non é vero, é ben trovatto.

    Comentario de Microalgo hace 1 mes y 24 dias
    # Hoax o no, tiene buena pinta. Vamos, lo mismo que ha dicho el amigo Micro en italiano.

    Comentario de jl ambrosio hace 1 mes y 23 dias
    # Ja, ja, já. ¡Un hoax de Leonardo da Vinci! A lo mejor hay una sutil diferencia en el nombre y no es un hoax, sino que leemos mal. Como la ginebra “Marios” o “Lalios”, que tanto consumí en la juventú.

    Lo de “Para deshacerte del hedor de la cabra, deshazte de la cabra” es el mejor consejo que he recibido nunca. De haberlo sabido hace mucho mi vida desamorosa habría sido más rápida y limpia.

    HOY es el día. Ya está preparado el ágape con el que “echaremos de comer” a los desalentados científicos que acudan al tradicional “ágape”.

    Hoy terminan tropecientos mil años de estudios y comienza, mañana, lo otro.

    En mi nombre y en el suyo, ¡Gracias don Micro!

    Comentario de Azagato hace 1 mes y 23 dias
    # Sea lo que sea, el libro parece pura diversión. Y me ha recordado la única vez en mi vida que comí cabra. Era en un lugar lejano en el que no había nada más a elegir. Levábamos más de 10 horas sin comer y fue lo único que pusieron sobre la primera mesa que encontramos. ¿Indescriptible sensación? La del color amarillo, ya sorpresa. La práctica imposibilidad de coger un trozo en la mano porque se resbalaba… la dureza del susodicho animal….

    Comentario de carmen hace 1 mes y 23 dias
    # Coñes, Carmen… pues yo he comido carne de cabra muchas veces y la recuerdo con cariño. Mi familia paterna proviene de las Alpujarras y siempre, tanto allí como en sus asentamientos sevillanos, han tenido cabras y chivos, y en las reuniones familiares era eso lo que comíamos. A veces también carne de caballo, mi tío José era muy aficionado a ella y recuerdo grandes reuniones familiares a base de carne de caballo y sangría. Y en las casitas bajas del Polígano San Pablo recuerdo que mi madre compraba a veces carne de ballena y la hacía con tomate. Yo la recuerdo como algo delicioso, pero en aquella época yo tenía ocho o nueve años, así que a lo mejor es nostalgia culinaria de las comidas de mami…

    Comentario de carrascus hace 1 mes y 22 dias
    # Caramba don Microalgo que ha despertado usted mi curiosidad sobre éste libro, no lo conocía. Me pongo manos a la obra y me lo compro en cuanto de con él porque esperar a que alguien me lo regale no creo que me de resultado, pocas veces se acuerda nadie de mí.
    Soy muy aficionada a la cocina y seguro que leyendolo descubro cosas fascinantes.
    Y los consejos para un buen comportamiento en la mesa no tienen desperdicio, pero de verdad se comportarían así..??
    Diviertase en esas vacaciones por Barcelona, tome apuntes, y luego nos cuenta.

    Comentario de Sérilan hace 1 mes y 21 dias
    # Ahhh..y lo de la cabra todo un poéma digno de aplicar a muchas personas

    Comentario de Sérilan hace 1 mes y 21 dias
    # Espero que Barcelona haya ido genial. Los consejos muy buenos (aunque sea un hoax). Me recuerda aquel truco medieval de “ten un perro al que echarle las sobras para limpiarte en su pelo cuando pase.” Gran reseña, a ver si me lo pillo por alguna parte.

    Comentario de Peter hace 1 mes y 18 dias
    # Qué mundos originales y sabrosos nos traes siempre.

    Comentario de Lara hace 1 mes y 18 dias
    # Lenisio, pégueme un toque, que no tengo como dar con Usted!!

    (En Barcelona sigo, en un cibercafé tumefacto regentado por tres primos de Bin Laden) (Espero que no invoquen a Alláh y empiecen a manipular sus cinturones).

    Comentario de Microalgo hace 1 mes y 17 dias
    # ¿Algo interesante esta noche, Micro? Barcelona tiene sus secretos.

    Comentario de Lara hace 1 mes y 17 dias

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