Llamaradas

 

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Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía
(Mario Benedetti: Viento del exilio).

Hace algunas semanas murió (a la provecta edad de noventa y seis años) la abuela de mi buen amigo Sarunas. Yo no creo en el más allá, pero sí en honrar a los muertos, y en honrar la amistad de mis amigos honrando yo a sus fallecidos.

De modo que hace un par de días fui a la misa pro defunctis de la desaparecida señora. En la Iglesia de San José.

Hasta que tuvimos uso de Por Patas, mi hermano y yo acompañábamos a nuestros padres a misa los domingos. Y hasta que abrieron la parroquia de San Vicente de Paúl (horrible arquitectura de los setenta), íbamos a la de San José (magnífica arquitectura del siglo XVIII), que para mis entonces pequeñas y no muy correctas piernas estaba a tomar por saco de lejos.

Las misas católicas son aburridísimas, como prácticamente todos Ustedes saben. Pero había algo en esa iglesia que me fascinaba.

Y era ese cuadro en relieve que volví a ver hace dos días, y cuya foto les planto al inicio del post. Lo recordaba con todo detalle, a fuerza de mirarlo durante horas en mi primera infancia.

El cuadro es una alegoría de la explosión de Cádiz del cuarenta y siete (ocurrió unos días antes de la muerte de Manolete, suceso que sirvió para despistar la opinión pública del desastre sucedido en el depósito de minas antibuque que estaba en San Severiano).

Y me llamaba tanto la atención, para empezar, porque había mujeres desnudas, claro. Y además, se estaban todos churruscando en unas llamas tipo barbacoa desbocada. Es decir: sexo y violencia. Como para hacerle caso al monótono cura, que nunca hacía más que decir sandeces incomprensibles. ¡Con esa película de dos rombos ahí, ante mis ojos! Sí. Ya mismo. Había hasta una rubia dando alaridos, con sus brazos extendidos al cielo. Qué porno. Bueno, no tanto: A las mujeres desnudas no se les veía nada, porque todo “lo importante” estaba bien tapado por las crecidas llamas, que eran de tal calibre que ríanse Ustedes de las de la Guerra del Golfo.

Era interesante el papel de los ambiguos angelitos. Debían ser, por cierto, de esos que no tienen sexo, porque nunca supe si eran chicos o chicas. De todas maneras, como iban vestidos-barra-as, no me interesaban tanto.

Algunos angelitos sacaban a la gente de las llamas y las llevaban a la presencia de la Virgen Santa y del Niño Hozú. Hasta que no cumplí cuatro o cinco años, pensaba que los estaban salvando de verdad, como si fueran bomberos. Después me quedó claro que lo que los ángeles llevaban a la presencia de la impasible María Santísima eran las almas de los defenestrados-por-vía-combustión-completa. Así cualquiera. Además, así se explicaba que abajo estuvieran desnudos y arriba vestidos… bueno, no se explica nada, pero es igual. Yo lo tenía claro y punto.

Hay un angelito más, de lila, que vierte un chorrito de agua (suponía yo que bendita), pensando que con esa meada de gato iba a apagar el incendio que había allí montado… En fin, angelitos.

Pero hete aquí que uno, el que va vestido de verde y se encuentra en el mismísimo centro del cuadro… no está salvando a nadie.

Desde que tengo memoria siempre me ha intrigado lo que hacía ese angelito. Y sólo esta última vez lo he visto claro. Resulta que el MUY HIJO DE PUTA LLEVA UN ANCLA TELA DE GORDA. Y mira hacia abajo apuntando, como si fuera el artillero de un B-52. Por lo tanto está buscando a alguien a quien decirle:

– Tú ha hesho malo, mamón. Toma. Pón. En tol coco. Já. Ahí te quea, ni Vilgen ni Niño ni ná. Te jode.

Qué cruel es la religión católica, oigan. Y que cacho de cabrón, el angelito de verde.

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Una respuesta to “Llamaradas”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    # Y está usted seguro de que “eso” es una alegoría de la explosión de Cádiz del 47? Porque tiene todo el aspecto de ser una representación del Purgatorio, con las almas en pena torrándose por sus pecados y los ángelitos salvándolas gracias al poder de las oraciones. Aunque no me extraña nada que el pueblo fiel, poco ducho en teologías, hubiera sacado esa otra interpretación mucho más cercana en tiempo y espacio. Que igual al final acaba siendo la oficial, sobre todo si Su Santidad Benito dieciséis, poco amigo de geografías celestiales, le da boleta al Purgatorio como ya hizo con el Limbo.

    Comentario de Profesor Franz hace 2 meses y 28 dias
    # Pues parece que sí, Profesor, que se hizo ese cuadro para conmemorar (si la palabra es adecuada) ese desastre. Lo deduje hábilmente gracias a una leyenda en la parte superior del cuadro que reza (nunca mejor dicho) “LA PARROQUIA DE SAN JOSÉ A LAS VÍCTIMAS DE LA EXPLOSIÓN CADIZ 10 DE AGOSTO DE 1947”

    Y lo del limbo me jode mucho. ¿Dónde he estado yo, pues, todos estos años?

    Comentario de Microalgo hace 2 meses y 27 dias
    # Oiga don Micro, después de observar el cuadro detenidamente y leer todo lo que nos cuenta de él, a mí lo que me resulta chocante es que se encuentre expuesto en una iglesia porque lo cierto es que resulta un tanto erótico.
    Ay..ésta iglesia que nos vendieron…

    Comentario de Sérilan hace 2 meses y 27 dias
    # A mí la misa y la iglesia me gustaban mucho, con San Sebastián todo clavado de flechas y los ojos de una manera que debía ser estupendo, y esa señora tan joven llorando a lágrima viva con un señor muerto ya y todo blanco en su regazo (por cierto, el señor parecía mayor), y la carita, ¡¡mmmm!!, del joven Juan, y las espaldas azotadas, y el olor acre del de la sotana, y el culito de mari pi algo más abajo de donde le llegaba el encaje sobre el pelo, y más atormentados… ¡ah, qué tiempos aquellos, de mirar gratis!

    Comentario de Azagato hace 2 meses y 27 dias
    # A mí jamás me gustaron las iglesias, me provocaban una especie de claustrofobia que era descrita por las madres de mis compañeras de catequesis, entre otras, de la siguiente manera: ¡Lleva el Anticristo dentro! (Pues no, muy sutiles no eran).
    Debido a esa claustrofobia eclesial, en lo único que yo me fijaba cuando entraba en una iglesia (que era pocas veces, muy pocas) era en la salida.
    Ese cuadro a mí no me provoca morbo, sino todo lo contrario, un impulso de ponerme de pie en uno de los bancos que flanquean el altar y gritar con un soniquete robado a los estadios de fútbol: ¡hijo de puta! (con su acompañamiento de palmas y todo).
    La iglesia, la nuestra, la de todos, porque es como la Hacienda Pública, hasta te pide dinero al final del ejercicio (aunque esta, eso sí, es voluntario), se ha distinguido a lo largo de la Historia por un toque sádico que ya te digo, yatedigo…

    En fin, don Micro, que a ver si reconduce usted su apetito sersuá por buen camino y deja de fijarse en gente que se retuerce de dolor, que empieza a asustarme, y, ya sabe usted, que a mí es difícil asustarme.

    Comentario de Magherita Dolcevita hace 2 meses y 27 dias
    # Estoy escuchando una grabación de la Bugedo… ¡y esta noche voy a escuchar a Calderón en directo!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¿Se puede ser más paypayero en menos tiempo?

    (quizá interese saber que llevaba 20 años sin asistir a conciertos hasta el concurso del sábado en Cádiz)

    Abrazos

    Comentario de Azagato hace 2 meses y 26 dias
    # Da gusto pasarse por aquí a leerle de vez en cuando (que no a dejar comentarios, que dificultad mas grande, por dios!!)
    Es usted G R A N D E!!! Viva la tacita!!

    Comentario de JuanMa Replicante hace 2 meses y 23 dias
    # Sí, JuanMa, a veces uno quiere leer los comentarios y da un error INESPERADO!!!
    Me gusta el sentido del humor de Bitácoras.

    Comentario de Azagato hace 2 meses y 23 dias
    # Lo sé, lo sé: debo dejar Bitácoras. Estoy en ello.

    Pero es que me da cosita… ahora que más o menos domino esto de pegar afotos me da pereza mudarme. Compréndanme.

    Pero que sí, que un día de estos…

    Comentario de Microalgo hace 2 meses y 23 dias
    # Parece, pues, que el mejor homenaje que se les ocurrió a los de la Parroquia a sus vecinos caídos en aquella catástrofe (silenciada por los medios de comunicación oficiales) fue una representación del Purgatorio. ¿Y el ancla? Supongo que el artesano no pudo evitar la referencia local…

    Comentario de jl ambrosio hace 2 meses y 21 dias
    # Ese día murió mucha gente que paseaba o salía del cine de verano, o que simplemente soñaban en sus camitas como los huérfanos del Hogar del Niño Jesús cercano y cuyos muros quisieron defender a sus protegidos, con el triste final de que ni los niños ni los muros resistieron el brutal azote de la onda expansiva. Un familiar estuvo a punto de perder un brazo por la metralla: un trozo de una puerta a gran velocidad casi se lo arranca completamente. Esa noche, por primera vez en su vida, supo que había un líquido maravilloso que salvaba vidas, su nombre: antibiótico.

    Cuentan los supervivientes que esa noche el cielo se volvió rojo, no es para menos: 0,3 Kilotones de trilita habían explotado, el equivalente a 10000 coches bombas (la bomba de Hiroshima era 50 veces más potente, solamente…) el cielo debió volverse muy, muy rojo.

    La verdad que los pobres que padecieron la estupidez de conservar munición de guerra en mal estado junto a una ciudad se merecían otro tipo de homenaje, menos gráfico y más moral. No un cuadro formado por un grupo de desdichados quemándose y siendo salvados por su fe con un estúpido ángel orbitándoles con un ancla en las manos…

    Comentario de Gea hace 2 meses y 21 dias

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