La palabra más fea

sacrosanto.jpg


Hay palabras que dicen lo contrario de lo que significan y palabras que aun no significando nada consiguen atravesar la barrera de los dientes y aletear como un pájaro ciego durante unos instantes ante nuestros oídos (Juan José Millas: Articuentos).

Ya hace mucho tiempo que estuve dándole vueltas al asunto. Puede que alguna vez nos hayan preguntado cuál es la palabra más bonita que conocemos. A Félix J. Palma le desilusionó que en una encuesta ganara “amor”, porque pese a su sonoridad lo que primó fue su contenido, y de eso, exactamente, no se trataba. Candil, alféizar, dársena, escarcha, birlibirloque, tránsito… son palabras bellas que podemos disociar de su contenido y considerarlas bellas por sí mismas.

Pero… ¿Cuál es la palabra que nos parece más fea?

Yo no tengo dudas al respecto. Lo descubrí hace ya tiempo. Feldespato y colagogo eran candidatas. Pero no.

Sacrosanto.

Para empezar, es una redundancia clarísima. Sagrado y santo. Pues toma, claro.

Segundo, suena como el nombre de un huesecillo del culo. No me digan que no.

Y tercero, parece definir todo aquello de lo que uno no debiera poder cachondearse. Y eso ya sí que no. Ahí el término ha acabado de pinchar en hueso conmigo.

Al amparo de sacrosantas banderas se han cometido las mayores atrocidades, en nombre de la sacrosanta decencia se han asesinado a cientos de personas, en defensa de sacrosantos credos se ha torturado a innúmeros pueblos, para preservar los sacrosantos valores del partido se ha exiliado, “ajusticiado”, anulado.

Ha habido ya demasiadas cosas sacrosantas en este pobre mundo. Privilegiados somos los que podemos permitirnos el lujo de no privarnos de la risa en ningún tema, los que no tenemos que mirar antes por la ventana como los cubanos cuando van a hablar (incluso moderadamente) mal del gobierno, los que podemos decir en medio de la calle que no creemos en ningún dios (Billy Wilder aparte) sin que nos quemen, los que pensamos que el concepto de “patria” es sumamente relativo, y no una verdad absoluta en la que tenemos que creer ciegamente (o hacer ver que) si queremos sobrevivir.

Cierro con cita de Don Mario, entrañable y sabio:

Obedecer a ciegas deja
ciego
crecemos
solamente en la osadía
(Mario Benedetti: Preguntas al azar).

Lo dicho: basta de sacrosanteces.

Anuncios

Una respuesta to “La palabra más fea”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios a este post:

    # No tan redundante. La primera acepción de SANTO en el DRAE es “Perfecto y libre de toda culpa” y la de SAGRADO “Digno de veneración por su carácter divino o por estar relacionado con la divinidad”. Las siguientes acepciones de cada palabra desdibujan la frontera (como debe ser…viva el caos!), pero si nos agarramos las primeras, la tarta de chocolate que vuecencia sabe o el Talisker son sagrados/as, que no santas,…y…esto, ejem…no se me ocurre nigún ejemplo de santo/a. tal vez la Celia de una de las últimas Esquizoparanoias.

    Comentario de Glomus hace 4 meses y 13 dias
    # Para mí, sagrados son los momentos con el Sr. Micro, los postres, Joaquín Sabina, José Hierro, los miércoles en algún garito, los amigos y mi familia.
    Santo: todos los padres del mundo que se comportan como padres.
    Sacrosanto: cierto hueso del culo…

    Sería bueno, sí señor, dejar de cometer atrocidades sea cual sea el símbolo en el que se cobijan los cobardes.

    Comentario de Margherita Dolcevita hace 4 meses y 12 dias
    # Dos temas distintos, Microalgo: uno, el de la palabra más fea. Otro, el significado de Sacrosanto.

    Sobre lo primero, en una ocasión hice una búsqueda en el DRAE y saqué estas perlas: Autopsia, cerúmen, chipichipi, despachurrar, ansiolítico, zurullo, economista, laxante, changurro, vieja, baratija, chancro, felpudo, plexiglás, atrofiado, chapero, moño, pleonasmo, boquiconejuno, añadidura, coyuyo, matanza, poltrona, virgulilla, ñoño, formica, arrepentimiento. ¿Y qué me dices de cutre, filósofo, alopecia, esputo, baratija, muerta o charcutero?. O de píloro, rapónchigo, numerario, bellotero, tirria, uretra o puericultor.

    Sobre la segunda cuestión, hablaré en otro post, que ya se me ha quedado la boca estropajosa.

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 12 dias
    # Señor Microalgo… ¿puede ser que el significado de la palabrita le haya influído, tal como a los de aquella encuesta sobre la más hermosa? Por que sin ser una maravilla, las hay peores creo yo: gafa, braga… Las Ges guturales y las eFes no son sonidos que inviten al éxtasis precisamente. Tampoco la eÑe… Y pienso en este punto en un texto de nuestro ínclito amigo, “Moño de vieja muerta” creo que se llama, que te deja con peor cuerpo que un butanero en guantánamo, por que es como el glíglico pero en espantoso.

    Comentario de Teodoro W. Adorno gato hace 4 meses y 12 dias
    # Ya estoy aquí otra vez. ¿Sacrosanto? Sí que es fea (aunque “amor” no le va a la zaga). Bueno, no creo que haya nada sagrado: quizá, tan sólo, comer algo de pan después de un plátano. Lo demás es indisoluble, como decía aquel.

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 12 dias
    # Virgulilla… je… Aquellos maravillosos (aunque no más que ahora) años…

    Comentario de Teodoro W.Adorno gato hace 4 meses y 12 dias
    # A mi me parece que el diccionario es uno de los juguetes más divertidos. Si, ya sé. Cortázar pensaba que era es un cementerio, pero… ¿incluso de una lectura rápida a las lápidas de los cementerios no se podría sacar una emocionante novela? Cojamos un cadáver del diccionario y revivámoslo, como un zombi descolocado en el mundo real, y démosle el significado y el contexto que nos venga en gana.

    Por ejemplo y al azar… “hemistiquio”:

    “Arnold F. Cummings, en el que sabía sería el último día de su vida, visitó a su anciana madre, saldó su deuda con el charcutero y, con el hemistiquio bien escondido, enfiló la calle donde horas más tarde la policía hubo de contar doce cadáveres”

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 11 dias
    # A mí me gusta libélula porque es musical, pero no me gustan muchas, y procuro separarlas de su significado como “desinfección, espumajo, dieciochoavo, etc…” No obstante, observo de usted microalga o como quiera que se llame que asoma una cierta rebeldía hacia el término sacrosanto y creo como D. Félix J. Palma que a usted lo que no le gusta es su significado y no su sonoridad. Siéntome pues defraudada con usted.

    Léase nuevamente y podrá darme la razón, no obstante está usted en su pleno derecho como yo, a maldecir aquellos que amparándose un su sacrosanto derecho a decidir deciden sobre los demás, incluso hasta cuando han de morir… y en nombre de quien o qué.

    Comentario de Gea hace 4 meses y 11 dias
    # Claro, claro, Gea: por supuesto que mi desapego a esa palabra se debe no sólo a su fonética: todo ayuda.

    Hace poco desenterré otro cadáver: protervo. Voy a ver si la pongo de nuevo de moda… jie, jie. Que gente proterva no falta, precisamente.

    Yo también recuerdo el “moño de vieja muerta”, y lo tuve que leer un par de veces (con tiempo de por medio) para coscarme de la cosa. De hecho, lo tengo aún por ahí, y si Rímini me deja, lo planto.

    ¿Me deja?

    Besotes!!

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 11 dias
    # En primer lugar saludar a todo el mundo. Es mi primera participación en este blog, y creo que la primera vez que me decido a participar en uno. Así que por lo de pronto me encuentro un poco perdido, pero no quería rechazar la invitación del anfitrión.

    En segundo lugar disculpad mi mala expresión. He leído pocos comentarios, pero por lo que veo aquí quien más y quien menos sabe escribir y utiliza el lenguaje como se debe. Yo simplemente intentaré compartir mi opinión sobre este tema.

    La palabra más bonita. Tal vez se pueda elegir una palabra por su significado, como la ganadora de aquel “concurso”; o tal vez busquemos una palabra que tenga una sonoridad bonita, como los muchos ejemplos que dais. Os voy a proponer otro punto de vista, ¿por qué no elegir una palabra por su valor sentimental? Si hacéis memoria, seguro que todos tenéis alguna palabra a la que le guardáis un especial cariño. Tal vez sea el nombre de vuestra pareja, o de algún amigo o amiga. Tal vez sea “mamá”, por ser la primera palabra que generalmente aprendemos a decir. O incluso alguna otra, como el nombre de vuestra profesión, un lugar, etc.

    No sé si mi palabra favorita, pero sí una palabra a la que le tengo especial cariño es “fitoplancton”. Sé que os puede resultar raro, pero estoy seguro de que fue la primera palabra rara que aprendí. O al menos, la primera vez en mi vida que usé una palabra que mis padres no conocían.

    Recuerdo perfectamente que mis primeros libros fueron de animales, y que me gustaba especialmente el de “La vida en los océanos”. Recuerdo que me fascinó descubrir que los animales más grandes del mundo, las ballenas, se alimentan de las plantas más pequeñas del mundo, las microalgas. O eso es lo que decía aquel libro. Con sólo cinco años mencioné eso a mis padres y descubrí que yo podía llegar a saber cosas que mis padres no sabían.

    Me sentí como el poseedor de uno de los grandes secretos de la vida, y eso me hizo sentirme especial. Cada vez que se daba la oportunidad, aprovechaba para mencionar aquel dato, y siempre esperaba la reacción de asombro de los oyentes. Sin embargo, al ir creciendo, la gente cada vez se fascinaba menos cuando yo comentaba aquella maravilla. Hasta que llegó el momento en que descubrí que yo no era el poseedor de ningún secreto y que, al igual que muchas otras cosas que aprendemos al hacernos adultos, me di cuenta de que yo no era el único que había leído aquel libro de “La vida en los océanos”, e incluso aquella información no era del todo completa. Lo que era peor, casi todo el mundo conocía mi secreto e incluso a la mayoría de la gente no le parecía asombroso. En cierto modo eso me decepcionó.

    Hoy por hoy me queda el recuerdo de aquel sentimiento especial que me dio una sola palabra: Fitoplancton. Bueno, ese recuerdo especial y la casi seguridad de que aquel sentimiento especial tuvo mucho que ver en que yo me sintiese científico marino de vocación. Hoy tengo la suerte de poder trabajar con microalgas marinas (fitoplancton) y me gusta pensar que estoy aprendiendo los grandes secretos de esos vegetales que en su día alimentaban a las grandes ballenas. Como dice el anfitrión de este blog, hay un microalga para cada cosa. Por ello tal vez sea este el primer blog en el que participo.

    Comentario de Nautilus hace 4 meses y 10 dias
    # Esto de las palabras es curioso. Hay algunas que fonéticamente suenan muy bien pero representan cosas terribles y otras que significan cosas más positivas pero suenan mal.
    Pero para mí las peores son las que tienen que ver con la medicina y la anatomía. Es terrible llamar a nuestro cuerpo con esos nombres tan extravagantes que nos alejan de nuestra propia carnalidad, tipo metacarpo, neumotórax, alvéolo, y un largo etcétera. (Nota. Es peor de lo que pensaba. Consulto un diccionario internaútico de anatomía y me encuentro con cosas aberrantes, tipo “ANASTOMOSIS PORTA-CAVA”, que es una conexión venosa, o MEGALOBLASTO, cuya definición ya está llena de términos raros y renunció a transcribir).

    Aunque lo peor del uso del lenguaje es como se está usando para enmascarar prácticas aberrantes. Los nazis llamaban “tratamiento especial” al gaseamiento de seres humanos y “unidades” a las víctimas. Hoy en día, oímos “regulación de empleo” por despido masivo, “optimización de recursos” por tener plantillas reducidas y sobrecargadas de trabajo y “retenciones de tráfico” por atascos monumentales. Esto como ejemplo de cómo se ha refinado el arte del eufemismo en nuestros tiempos

    Comentario de Monsieur Jacobine hace 4 meses y 10 dias
    # Claro, Microalgo. Plante usted lo que quiera (aunque ya esté parcialmente plantado). En cuanto a Nautilus… una palabra con carga sentimental…

    Positiva: Chiripitiflaútico (los de mi generación saben porqué)
    Nagativa: “lindo”, si nos abstenemos de la versión de Piolín, para mí lindo era lo que me decían -casi condescendientes- las chicas con las que yo quería ligar con 18 años. Yo pensaba “estás más buena… ” y ellas me decían “pero es que eres tan lindo…” Al final, ni un colín; no se van con los lindos, se van con los canallas.

    Es verdad, Mosieur Jacobine lo de la utilización del lenguaje con fines perversos: “recursos humanos” en lugar de “personas” es otro ejemplo. (Y ya me callo).

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 10 dias
    # Pues sí, todo lo que dicen por aquí está muy bien, pero últimamente, feas, feas, feas… pero lo que se dice tela de feas, una sucesión de palabras que en este blog te las encuentras demasiado a menudo y te molestan una barbaridad. Éstas:


    Mensaje de Bitacorae
    Ocurrió un error inesperado. Regresa en unos minutos. Disculpa las molestias.
    Pulsa aquí si no eres redirigido en unos segundos…

    Comentario de carrascus hace 4 meses y 10 dias
    # ¡Desde ayer al mediodía, con las debidas pausas, estoy intentando abrir para proponer como la palabra más horrible “Mensaje de Bitacorae”! Carrascus: ¡somos almas gemelas!

    En realidad lo primero que quería poner es “Patria”. Creo que el mal sonido fonético es una sensación subjetiva creada por lo que nos parece el objeto, el sujeto o la acción que son representados por esa palabra. O sea, primero el agrado o desagrado y luego la valoración del sonido. Después podemos seguir con el agrado o desagrado por “parecidos”.

    ¡Joder qué largo lo anterior!, ¿no? (pues si lo han leído allá ustedes, que yo no pienso releerlo para ver si está bien o tiene errores). Lo que quería decir es que, antes de que la desesperación me llevara a querer votar como “Carrascus” (¿ven? no me sonaba bien, pero después de tener la misma idea empieza a parecerme “lindo” hasta en el sentido de Rimini, que es que usted y yo, Carrascus, juntos ni un colín). Bueno, pues que iba a votar por “Patria”, porque suena mal, porque fonéticamente, ese grupo”tria” como final de palabra hace que me suba algo en la garganta al pronunciarlo y me dé ahogo un microsegundo (“triángulo” me suena bien); quizá porque por eso me suena mal al oírla; quizá porque lo relaciono con “patrimonio”, y yo no tengo y me enfurece la envidia cochina hacia los que sí tienen; quizá porque me recueda a “padre” y como se suele decir “madre patria” me parece que dicen “madre padre”, que es un lío. Quizá, sobre todo, porque las putadas mayores que me han hecho en esta vida han sido o “porque me consideran lindo” (que por lo visto = “insuficiente”) o en nombre de la “madre patria”.

    Nautilus: ha dado usted el primer paso en un vicio nefando. No crea que por uno “no pasa nada”. Se ha enganchado. Ya verá. ¡Bienvenido!

    ¡Hala! Tardé en entrar pero me he desquitado. ¡Muy buenas vacaciones a todos!

    Comentario de Azagato hace 4 meses y 10 dias
    # Azagato nombra “patrimonio” y eso me recuerda al gran Jardiel:

    Patrimonio: conjunto de bienes.
    Matrimonio: conjunto de males.

    Sólo opinión de Jardiel.

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 9 dias
    # No cabe duda: me tengo que pirar de bitácoras.

    Estoy en ordenata ajeno y no puedo colgar el “moño de vieja mueta”. En cuantito que pueda lo hago.

    Bienvenido, Nautilus. Ya sé que ha pasado Usted de los cetáceos al fitoplancton. Piense que peor seía pasar de las galaxias a los gravitones (y mi hermano por poco va y lo hace). Ojalá lo vemos por acá frecuentemente.

    “Patria” tampoco está entre mis favoritas, Azagato, para desespero de mis ancestros. Qué le vamos a hacer. Peor sería ser calvo.

    Me encantan las citas, Rímini, ya lo sabe Usted. Si son de Poncela, más. Si son con Mónica Belucci, más todavía. Brrr. Gñgñgñgñgñ.

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 7 dias
    # Pues para palabras feas… feas… feas… ,vamos, al menos para mí están esclerosis (suena como asquerosis), mamografía (caligrafía mamona), mandado (no sé por qué… pero me da grima), colgajo (acepción médica del conjunto viríl)… flamenquito… anafiláctico… no se, hay mucho palabro suelto.
    Pero hace tiempo que le cogí manía a la palabra tolerancia, porque establece una relación clasista entre el tolerante y el tolerado. ¿Qué tienen de malo la comprensión, el entendimiento, la aceptación, la generosidad, el acuerdo?
    Hoy en día me parece que el mundo se tiene que conformar con tolerarse… o torearse.

    Comentario de zupemman hace 4 meses y 6 dias
    # Coooñe, Zupemmán!!

    ¿Ez un pájado? ¿Ez un avión? NO, EZ ZUPEMMÁN!! Qué gustazo verlo por estos lares. Espero que no sea un hecho puntual y que nos visite desde su gélida morada ártica de vez en cuando…

    Muchos besos a la Su Dama. Ganitas de verlos. Joaquín Calderón en el Pay-Pay el sábado 14. No le digo más…

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 6 dias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: