Sueño sueños II

Desde los sueños me miras. No tan seria. 

Pero cuando dormimos somos todos iguales, morfeonautas inermes en la colorida vorágine, y lo que se sueña no cuenta porque si no estaríamos todos en la cárcel (Stefano Benni: Margherita Dolcevita).

Rayos y centellas. Qué mal estoy. Me niego a que ciertas mujeres aparezcan en mis sueños (Vale. Venga. Critiquen. Expláyense. No se corten.), y desde hace cierto tiempo no podía poner caras femeninas en mis manifestaciones oníricas, ni las damas vetadas ni las no vetadas.

Eso hasta hace unas cuantas noches, en que se me apareció una chica con el pelo castaño oscuro ni muy largo ni muy corto (cortado así “en redondito”, no conozco el nombre técnico de ese corte de pelo… no es un tema que yo maneje mucho), una sonrisa encantadora y unos hoyuelos prometedores que se acentuaban al incrementarse el grado de sonrisa.

Estamos de acuerdo en que la mitad de Ustedes son unos maníacos sexuales. Dicho así me escapo: si dijera que TODOS ustedes lo son, se me volverían a echar encima (sólo para asesinarme, no piensen mal). Ahora que reparo en ello, podría haber dicho que lo son TODOS MENOS UNO, y la cosa se acerca más a mi pensamiento real (ejjem), y aún puedo disimular un poco. Pues eso. Estando de acuerdo con esto, lamento aclarar (y para qué mentirles) que no fue un sueño pornográfico, ni siquiera erótico, sensu estricto. Es decir, la Dama en cuestión estaba completamente vestida (vestido verde oscuro, con escote recto -nada de escotes pronunciados- de algo parecido al terciopelo, muy normalito) (y sí, sueño en colores, ¿qué pasa?), y estábamos en un bar parecido al Woodstock (había más gente), y yo no la conocía y estaba loquito por hablar con ella, y decirle, precisamente, que la había visto en sueños. No me atrevía porque iba a parecer una maniobra de ligón barato. Hey, Nena, la otra noche soñé contigo, ouh, yeah. Ni de coña. Pero no podía dejarla escapar sin cruzar palabra con ella. A saber si volvía a verla otra vez en toda mi vida.

La fascinante cosa es que, si la viera ahora mismo por la calle, la reconocería. Es más: si supiera dibujar, podría hacerlo. Pero si hay dos cosas con las que soy nefasto a la hora de manipularlas son, por una parte, el material de dibujo y, por otra, los disparadores de armas nucleares (no hago nunca nada a derechas con ninguna de estas dos cosas).

¿De dónde sale esta cara, quién es esta mujer imaginaria? ¿Es una cara que me he cruzado alguna vez, y no la recuerdo, es un collage de otras mujeres, o está creada de novo por mis podridísimas circunvoluciones cerebrales?

En fin. Era guapísima, claro. Ya que uno sueña, no se va a poner por delante a la Bruja Piti, ni va uno a soñar que le toca en una rifa una paquete de kleenex.

Lo dicho: estoy muy malito. Mandadme a alguna enfermera…

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Una respuesta to “Sueño sueños II”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    # Aprovechese uste, Sr. Micro, que luego uno va a los museos y sólo ve cuadros…

    Y pierda cuidado, que si me la encuentro por la calle le doy su teléfono, o el mío… Ya veremos.

    Comentario de Magherita Dolcevita hace 4 meses y 22 dias
    # Argh. Bastante tengo ya compitinedo con mis amigos para ahora tener que competir con mis amigas. Have mercy, please!!

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 22 dias
    # Ya lo dijo Berlanga. El erotismo es la pornografía vestida de Christian Dior. A veces una mujer vestida de determinada manera -y no precisamente exhibiendo escote y minifalda- puede ser más letal para la imaginación erótica que enseñando sus interioridades.

    Comentario de Monsieur Jacobine hace 4 meses y 21 dias
    # Oscuros caminos los de la imaginación en su transitar por Oniria. A quien no le ha sucedido alguna vez…
    Carceles imaginarias donde recalar, impregnar secos vacíos con impulsos prometedores donde apoyarnos cuando la voluntad generosa se desgasta.

    Comentario de Sérilan hace 4 meses y 21 dias
    # Si estás a tiempo, sal rápido del “look for the girl with the sun in her eyes and she’s gone”. O de los cuentos de Dylan Thomas en los que en un momento se pierde (físicamente se deja de saber dónde está) lo único que importa en la vida.

    Comentario de Azagato hace 4 meses y 20 dias
    # Más me vale, Azagato. Más me vale.

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 20 dias
    # Sobre tu pregunta: ¿De dónde sale esta cara, quién es esta mujer imaginaria? ¿Es una cara que me he cruzado alguna vez, y no la recuerdo, es un collage de otras mujeres, o está creada de novo por mis podridísimas circunvoluciones cerebrales?… Las mujeres que se cuelan en nuestros sueños (hombres para ellas, supongo)… ¿Quienes son?

    “… Pero, ¿quién eres tú, impostora que entras en mis cosas disfrazada de casualidad, quién tú que te has escrito inesperada y confusa como telegrama urgente por entre mis asuntos?. Me pregunto si serás aquella mujer que vi fugazmente en una esquina de esta ciudad una tarde de andar por ahí, esa chica que se apoyaba con apariencia indolente sobre un muro empapelado de propaganda política y fieras de circo y que me miró a mi paso un solo y breve segundo, un segundo en que me pareció que algo pasaba, que alguna comunicación trataba de establecerse secretamente entre los dos. Eso fue hace algún tiempo pero todavía puedo recordarte con tu pelo negro agitado por una brisa que subía por la calle Novena. Algo me dijo y me dice ahora que tienes muchas cosas que contarme y me pregunto porqué reapareces así, si esto no será más que una señal de que sigues existiendo, una invitación a que te busque…” (A. Leal)

    … Una invitación a que la busques. Y si la encuentras y, finalmente, no te gusta se la puedes pasar a Magherita Dolcevita.

    Comentario de Rímini hace 4 meses y 19 dias
    # Bueno, si no te gusta, me la pasas y si no me gusta, ¿qué hacemos con ella?
    Siempre se puede conservar como amiga, si es güena gente, si merece la pena.
    Ooooootra amiga, ea, pos vaya mierda. Que no digo yo que tener amigas esté mal, pero, por dios, es que no vamos a encontrar a una mujer de la que no ser amigos…
    A ver, pásame la foto mental y démonos prisa.

    Comentario de Margherita Dolcevita hace 4 meses y 19 dias
    # Qué par de dó.

    ¿De dónde es ese tal Leal? ¿De Cádiz? Porque lo de la calle Novena… Y a fé mía y vive Dios que esas cosas pasan. Pero en este caso en concreto no estoy seguro de haberla visto antes. Me acordaría. Digo yo.

    Comentario de Microalgo hace 4 meses y 19 dias

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