La elevación y las levaduras (Para Anaxágoras)

Buen ojo… y buena mano.

No somos más que una pizca de polvo de estrellas que se junta y se separa sin que dé casi tiempo a verla – dijo Chamorro -. Y eso que el universo no es infinito, sino sólo muy grande (Lorenzo Silva: El Alquimista Impaciente).

Mis correrías científicas por esos mundos de Dios me han llevado dos veces a una pequeña ciudad polaca de la costa báltica. Sopot forma una unidad con tres ciudades casi soldadas (la “Trójmiasto”) con Gdynia (al oeste) y Gdansk (al este). Esta última es la más importante de las tres, por su tamaño y por la cantidad de historia que acumula. Más de la que casi cualquier ciudad es capaz de digerir. Desde el primer disparo que se pegó, según ellos, en la segunda guerra mundial (un cañonazo de un destructor alemán que entró por la cara en el muelle) hasta el germen de la caída del comunismo en los mismos astilleros -los astilleros Lenin- anexos al puerto, con un Lech Vauelsa armando el pollo.

La antigua Danzig (así se llamó Gdansk durante algunos periodos de su historia) es una ciudad preciosa con algunas calles forradas de tiendas especializadas en la venta de ámbar. La principal de estas calles termina en un arco sobre el que se erige una torre escuálida. Aguda y fina torre, pero sin duda de buena construcción, ya que fue uno de los pocos puntos que quedaron intactos después de que alemanes (primero) y rusos (después) se dedicaran a machacar la ciudad a base de artillería en esa locura que fue la segunda gran guerra. A mí me sonaba dicha torre de haberla visto de una foto realizada en 1946, donde se veía una ciudad en ruinas, en blanco y negro, sobre la que reinaba esa aguja rematada en una habitación poligonal.

Intrigado, me dirigí a la base de la torre… y oh, sorpresa. Fue construida en 1641 por un astrofísico local, llamado Jan Heweliusz, que firmaba sus trabajos con el nombre latinizado de Johannes Hevelius. Vivió entre 1611 y 1687, exactamente 76 años (nació y murió un 28 de Febrero). Evidentemente, tiré escaleras para arriba (tras pagar una muy módica entrada que permitía también el paso a la parte baja del edificio, convertida en museo).

Hevelius trazó uno de los mejores mapas lunares de su época (con permiso de Tycho Brahe), y su extraordinaria vista (parece que distinguía a ojo desnudo las de magnitud siete) (¡!) le permitió catalogar más de mil quinientas estrellas. Fue contemporáneo de Edmund Halley, que fue enviado a su laboratorio por la Royal Society porque no se creían que sus datos pudieran ser tan exactos. Uno de los más interesados en que ese viaje se realizara, y en que el encargado fuera el muy riguroso y muy joven Halley, fue el mismísimo Robert Hooke, que había llegado a resultados similares… utilizando un telescopio con micrómetro (Halley se pegó allí un mes… y corroboró las observaciones de Hevelius, punto por punto).

Pero Hevelius era muy querido en Gdansk por otro motivo. Las simpatías de toda la ciudad le auparon a sucesivas (y casi vitalicias) concejalías en el ayuntamiento de la ciudad. En esto era bastante opuesto a otros muchos oscuros astrofísicos que se encerraban en sus observatorios y consideraban a la plebe como elemento inculto y despreciable.

¿Por qué? ¿Qué tenía Hevelius que lo hacía tan querido?

Pues, simplemente, el negocio familiar que heredó de sus padres: la cerveza. Como buen científico, Hevelius tomaba interesantes notas sobre los procesos de fabricación y envasado de tan magno bebedizo, y en poco tiempo logró, sin discusión, LA MEJOR PUÑETERA CERVEZA DE SU ÉPOCA.

Aún se fabrica. Yo la he probado. Supongo que la composición habrá variado después de más de tres siglos. Pero está la mar de buena. Todos los años, desde la caída del comunismo, se está celebrando un “festival de la cerveza” en Gdansk con el nombre de tan insigne (ejjem) astrónomo. Buen ojo para las estrellas… y buena mano con la cerveza. Cómo no va a caer simpático, el tío. A mí, desde luego, me cae tela de bien.

A vuestra salud, astrofísicos cerveceros.

Miren que cara de pillo que tiene aquí, el muchacho

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Una respuesta to “La elevación y las levaduras (Para Anaxágoras)”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    # Ahora me explico mi afición sana y moderada (x supuesto.no nos llevemos las manos a la cabeza antes de tiempo, k nos conocemos) a la cerveza :P bueno, ya que el 2007 es el año de la ciencia, deberemos predicar con el ejemplo y brindar por el alma de este santo hombre que tanto bien hizo a los aficionados a la fermentación de múltiples cereales.

    Comentario de Akashiwo hace 6 meses y 4 dias
    # Ole!!

    >hickshicks<

    Besotes, Akashiwo.

    Comentario de Microalgo hace 6 meses y 2 dias
    # Saludo tu falta perfecta de creencias, tu parsimonia, tu bella simetría. Esto es para decirte que no te había visto antes, y que me he quedado flipado con tu bloj. Lucidez, amabilidad, claridad. Molas.

    Comentario de purranki hace 6 meses y 1 día
    # Gracias, Purranki. Yo llegué al tuyo (3l potadero de Bleturge)(si alguien siente curiosidad, que clique sobre el nombre del autor del comentario precedente a éste) por medio del de Lenisio Dimas, y me pegué un cuarto de hora riéndome con el post aquél en que describías el motocross y el absurdo de la fórmula-1 (si la definición de velocidad es “punto de destino menos punto de origen partido de tiempo”, y el punto de destino y el de origen son el mismo después de un mazo de vueltas… la velocidad media es cero).

    Además de recomendarlo, la cosa me impulsa a buscarme internet en casa, porque estoy empezando a saltar de un blog a otro y “digamos que” desde aquí no es plan. No le quiero dar excusas a la directora de mi centro para que me largue.

    Abrazotes!!

    Comentario de Microalgo hace 6 meses y 1 día
    # ! Gracias, querido Microalgo, por dedicarme este estupendo post !

    Tengo unos pocos más de ellos por leer aún, pero he querido empezar por éste, como no podía ser menos.

    ¿ Has pensado escribir algo parecido a “Momentos estelares de la Ciencia”, pero de personajes científicos no tan “famosos” como los que trató I. Asimov ? Me ofrezco voluntario para ayudar. Me parece perfecto el estilo, las referencias y el tamaño del post como medida para cada personaje.

    Como obscuro astrofísico, que, encerrado en mi observatorio y considerando a la plebe como elemento inculto y despreciable, me despido.

    ¡ Que era broma !.

    Comentario de Anaxágoras hace 6 meses y 0 dias
    # Eo!

    Respecto a lo que Usted propone de traer desde el olvido a algún bisho raro de esos que mira por tubos con vidrios intercalados (ya sea para ver maravillas o para ver porquerías), encantado.

    Comentario de Microalgo hace 5 meses y 28 dias

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