Uno de esos galardonados

Porque el sueño es asunto aparte: el descenso a una cripta psicodélica de la razón.) (Una cripta en la que el tigre que está devorándote se convierte de pronto en un rinoceronte alado y en la que el cadáver de una bailarina japonesa se abre de piernas ante ti y te dice «Sácame los ojos», por ejemplo.) (Menuda cripta…) (Y tenemos que pasar en ella, diariamente, seis o siete horas.) (Y regresar de allí como si nada.) (Y afeitarnos y salir a toda prisa a trabajar.) (Felipe Benítez Reyes: El Pensamiento de los Monstruos).


Le han dado el Nadal a este muchacho tan simpático.



Cuando le dieron el Cervantes del 2002 a Álvaro Mutis, algún comentarista radiofónico apuntó que era “uno de esos galardonados que le dan prestigio a un premio”. Lo mismo se le puede aplicar a Felipe Benítez Reyes, ganador del Nadal de este año. Por lo que me he leído de él (un par de libros y poesías sueltas), es un escritor de mucha calidad. Yo soy un pésimo lector de poesías (tengo una amiga poeta broncoperjudicada -como las del siglo XIX – que lo sabe muy bien), pero las de Benítez Reyes (junto con las de Rímini y las de Benedetti), para mí son “de las que sí”. ¿Una muestrecita?

LA DESCONOCIDA

en aquel tren, camino de Lisboa,
en el asiento contiguo, sin hablarte
-luego me arrepentí.
en Málaga, en un antro con luces
del color del crepúsculo, y los dos muy fumados,
y tú no me miraste.
De nuevo en aquel bar de Malasaña,
vestida de blanco, diosa de no sé
qué vicio o qué virtud.
En Sevilla, fascinado por tus ojos celestes
y tu melena negra, apoyada en la barra
de aquel sitio siniestro,
mirando fijamente -estarías bebida- el fondo de tu copa.
En Granada tus ojos eran grises
y me pediste fuego, y ya no te vi más,
y te estuve buscando.
O a la entrada del cine, en no sé dónde,
rodeada de gente que reía.
Y otra vez en Madrid, muy de noche,
cada cual esperando que pasase algún taxi
sin dirigirte incluso
ni una frase cortés, un inocente comentario…
En Córdoba, camino del hotel, cuando me preguntaste
por no sé qué lugar en yo no sé qué idioma,
y vi que te alejabas, y maldije la vida.
Innumerables veces, también,
en la imaginación, donde caminas
a veces junto a mí, sin saber qué decirnos.
Y sí, de pronto en algún bar
o llamando a mi puerta, confundida de piso,
apareces fugaz y cada vez distinta,
camino de tus mundos, donde yo no podré
tener memoria.

Chupáos esa. ¿Quién no se las ha visto así nunca? ¿Un par de citas más? ¿Tres?

… Sí, de acuerdo, ya sé que cuando alguien dice que va a exponerte tres razones, las dos primeras las da con firmeza y rotundidad, pero que en el momento de enunciar la tercera siempre titubea. (Es una ley; no falla). «¿Y por qué ocurrirá eso?» Bueno, quizá porque no hay casi nada en este mundo que soporte tres razones”.

“«Mete tu cabeza agrietada y reseca en un cubo de crema reafirmante dermoprotectora con cristales líquidos y con despojos de vacas y sácala de allí tersa como una pandereta.» (Un cubo lleno de crema reafirmante dermoprotectora…)(No resulta un truco lo que se dice barato, desde luego, aunque sí fácil.) (Porque el Tiempo le tiene mucho miedo a ese tipo de cremas.) (Le aterran esas cremas.) (Él, el Tiempo, que va matando poco a poco, con la meticulosidad de un orfebre macabro, a los emperadores y a los atletas, huele una de esas cremas y sale huyendo.) (Despavorido.)”

“En términos generales, podemos sostener que la vida de casi todo el mundo es algo así como un proyecto arquitectónico bien concebido y mal ejecutado: crees estar construyendo una torre y en realidad estás cavando un túnel.”

Espero dejaros con hambre. Comprad sus libros. Regaladlos. Leedlos. Recomendadlos. No, no llevo comisión. Ni de Stefano Benni, ni de Elena Bujedo, ni de las croquetas. Sobre todo, no de éstas últimas.

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Una respuesta to “Uno de esos galardonados”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    1. ¡Con qué pocas palabras puede uno considerarse ya en deuda con un escritor desconocido!. Me encanta. ¿Qué novela me recomienda Microalgo (ó co-adyuvantes)? Bonita excusa hablar de ello para poder tomarse una Guinness negra y una Leffe rubia frente al mar, como dos amigos.
    Comentario de Rímini hace 13 dias y 20 horas
    2. “El Pensamiento de los Monstruos”, que es el primero que yo leí. Yo se lo paso, Rímini. Y la cervecita, cuando Usted me diga. Más bien, cuando Usted me mande. Creo que Adorno se apuntaría también… ¿No es así, Teodoro?
    Comentario de Microalgo hace 13 dias y 20 horas
    3. Of course de los ofcourses, sir. Y pondré la oreja y toda mi atención por que no he leído casi nada de “ese chico tan simpático”… Apenitas “Tratándose de ustedes”, que recuerdo que me sorprendió por lo imaginativo.
    Comentario de Teodoro W. Adorno g. hace 13 dias y 15 horas
    4. Pues ya estamos tardando. Que fije horario y calendario Rímini, que tiene Vástaga y Santa, y está más interpuesto (por decir algo). Y si alguien más se apunta, bienvenido fuera (que no nos vamos a poner excluyentes).
    Comentario de Microalgo hace 13 dias y 5 horas

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