El sentido de la vida, del universo y de todo lo demás

Microalgas inconscientes de s� mismas.

Una caravana no representa cosa alguna. Nuestro error consiste en pensar que va hacia alguna parte o viene de otra. La caravana agota su significado en su mismo desplazamiento. Lo saben las bestias que la componen, lo ignoran los caravaneros. Siempre es así (Álvaro Mutis: Empresas y Tribulaciones de Maqroll el Gaviero).

  

¿Cuál es el fin de la vida propia? No me refiero al final chin-pón, que ése es como un nulo en el salto de altura (me parece la competición más triste del atletismo: siempre la acabas cagando), sino a la finalidad de la vida de uno mismo.

Sé de gente que quiere ser inmortal. Por medio, normalmente, de una obra de arte, mayormente literaria, que es la que no requiere haber estudiado mucha música, pringarse de pintura hasta las trancas o machacarse un dedo con una maza (aparte de que el mármol sale carísimo y el Word casi te viene de serie en el ordenata).

Hay personas cuyo signo son las garras de trepar. Nunca cesan en su intento de ascenso. Si no pueden trepar, se frustran. No saben que si llegaran a lo más alto, también se frustrarían, porque su vida dejaría de tener sentido.

Existe otro tipo de personas que acumulan parné como las microalgas acumulan metales pesados (es decir, mucho, ansiosamente). Estos los conozco poco, porque pertenezco a un círculo bastante pobretoncete. Ni me enorgullezco ni me apeno de ello, simplemente es así. No nos morimos de hambre, pero hay meses (los que más) en los que nuestra cuenta bancaria acaba de color granate. Normalmente, no entendemos a la categoría de gente de este párrafo, y hablar con ellos nos resulta tan complejo como hablar con un chino no bilingüe. No nos entendemos nunca. Son de Urano, o de más lejos.

Luego están aquellos cuyos esquemas mentales rechazan estas cuestiones. Bueno, sí, es un eufemismo. Monsieur Jacobine diría qu, simplemente, no tienen esquemas mentales. Ese cani que flipa con el tunning, afirma que el reggetón es chachi y de mayor quiere tener una baja médica por sordera, por ejemplo. Eso. No les pregunten cuál es la finalidad de sus vidas. No abundaré más en ello.

Luego están los que aspiran a la gloria. Así, en serio, no conozco yo a nadie, a bote pronto. Tampoco creo que me gustaran mucho.

Hay de todo. Hay quien no se lo plantea, hay quien no se lo quiere plantear por cuestiones de horror vacui.

Esta microalga se declara un pelín hedonista. Me explico. Como la caravana que describe Mutis (qué frase, qué envidia parir eso con tal puntería), la vida me parece un tránsito entre la nada y el vacío, cuyo sentido es el paseíto mismo. Pero no me lo tomo como algo horrible. Los humanos van al mismo sitio que las microalgas cuando su maquinaria celular se escogorcia: al ciclo del carbono. Mientras dure, habrá que pasárselo bien.

No me malinterpreten. No es un “folla y bebe que la vida es breve”. Es mucho más evitar el drama en la escasa medida de nuestras posibilidades. Sólo eso.

A eso he ido toda mi vida, y a eso quiero tender de nuevo, que últimamente no atiendo yo a la necesidad básica de ser feliz (o será que lo persigo con medios poco acertados).

Me voy de vacaciones hasta el día ocho de Enero. Me asomaré a algún ciber-leches o le ratearé el PC a algún amigo que lo tenga en casa, de vez en cuando, para torturarles con algún post navideño.

Mientras, besos saturaditos de oxígeno. Es que en la Zona Fótica lo producimos a espuertas.

Chuick.

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Una respuesta to “El sentido de la vida, del universo y de todo lo demás”

  1. Microalgo Says:

    Comentarios antiguos a este post:

    1. Creo que escribes cosas muy acertadas en consonancia con la vida que nos toca o queremos que nos toque vivir en la actualidad.

    Estoy de acuerdo con tu busqueda de felicidad en la vida, y con el fin que tiene esta misma, así pues me sumo a esa categoria.

    Un besito

    Comentario de Lara hace 7 meses y 28 dias
    2. Uf, ¡Vaya tema, Microalgo! Ni más ni menos que la finalidad de la vida. Existen dos libros que NO hablan de ese tema: Uno es “El tratado de las buenas maneras” de Mike Tyson y otro es un manual de horticultura belga que anda perdido por la estantería de mi casa. Todos los demás se preguntan lo mismo, desde hace siglos. Microalgo cuenta con mejores palabras que nadie lo que yo pienso: están los que tienen una finalidad (generalmente absurda, imposible ó antipática) y están los que no tienen (tenemos) una finalidad. Vos decís el “hedonismo” o el “paseíto”. Vale, me apunto. En otras palabras: sufrir lo menos posible, cansasarse lo menos posible, la paz interior, la conciencia tranquila, los placeres en minúsculas,… Más chiquitito y personal todavía: que mi pareja me sonría, el olor a hierba mojada, los dibujitos de los autos locos, la música de Radiohead, las tortillas de patatas, los amigos que se lo toman todo a broma, Marylin Monroe, quedarme media horita más bajo el edredón nórdico, la plaza del barrio viejo de Praga, cervezas y vino, … No es dinero, ni gloria, ni trepar ni tunning. Es sólo pasar plácidamente entre el ruido y la prisa.

    Felices vacaciones, Microalgo.

    Comentario de Rímini hace 7 meses y 25 dias
    3. Ahí, mi Rímini!! Usted sí que lo ha pillado.

    Y se ha olvidado Usted (seguro que lo ha hecho por algún motivo que se me escapa) de cuando su niña pequeña le dice cosas incomprensibles. Deshidratado, que se debe quedar Usted.

    Pues a eso iba, yo. Besotes de colores.

    Comentario de Microalgo hace 7 meses y 23 dias

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