No fue a ella a quien quise, pero hubiera podido serlo (Marcel Proust: en Busca del Tiempo Perdido. III. El Mundo de Germantes).
No hagan caso a la gráfica.
El maldito espaciotiempo siempre
hace de las suyas. Por mucho que el punto
“A” se empeñe, tiene la batalla perdida.
Jamás, en su vida, dará con “B”.
Para empezar, y antes de maldecirlo todo, te debo dar las gracias.
Por tu mera existencia, por tus ojos de color indefinible y esa serenísima, casi veneciana de tan serenísima, manera de moverte. Por la endiablada distribución de tus lunares que evité mirar más que de reojo en la escasa medida de mis posibilidades y por tu voz suave de contralto, por la sonrisa de medio lado y la manera de inclinar la cabeza, muy poco, casi imperceptiblemente, cuando mirabas algo con atención. Gracias por todo eso y por regalarme la pequeña punzada cuatro dedos por encima del ombligo que me recuerda que, a pesar de los pesares, sigo vivo.
También debo agradecerle al espacio los mil cincuenta y seis kilómetros que nos separan. Sin ellos tal vez habría hecho el tonto, más aún. Ellos me salvan de decir más estupideces o de hacerme una presencia cansina y aborrecible para ti.
Y, ahora sí, ya puedo pasar a maldecirlo todo.
Maldecir la misma distancia a la que antes daba las gracias, tus lunares y tus ojos. El hecho de que te hayas leído a todo Benni (incluso en italiano) (¡Dios, Dioses, deidades menores, ayudadme!), y mi absoluta falta de argumentos que ofrecerte, maldecir la maldita punzada citada anteriormente… y todo lo que se menea. Lo maldigo todo. Todito, todo.
No voy a pronunciar el prohibido bisílabo pasteloso, por supuesto. Nos hemos visto demasiado poco tiempo y hemos cruzado muy pocas frases. Pero la palabra fascinación sí que voy a emplearla. Es absolutamente correcta, es unidireccional (no biunívoca, no depende de ti, no necesito ni siquiera tu consentimiento para usarla) y habría sido aplicable de manera certera incluso tras tan sólo dos segundos de verte. Fascinado. Deslumbrado como un conejo, de noche en medio de una carretera, al que se le viene encima un tráiler de dieciséis ejes. Algo así. Con idénticos resultados, seguramente, para el conejo y para mí.
Luego me miro por dentro y por fuera, y me toca volver a maldecir de nuevo. Metódicamente, pero esta vez comenzando por lo de la falta de argumentos.
Absurdamente huérfano del hueco que se me forma a la altura del esternón, tendré que seguir apañándomelas de algún modo. Digo yo. Qué otro remedio me queda.
Aunque me cueste dejar de ver todavía tus lunares, incluso cerrando los ojos.
Vie 24 Abril 2009 a las 12:52 pm |
Me ha encantado este texto. Esa fascinación, la punzada que te corta… Maldecirlo todo y a todos, empezando por uno mismo… Parece que hayas mirado allí donde yo ni siquiera me atrevo a mirar y lo hayas puesto por escrito. ¡Gracias!
Y sí, debería haberte preguntado antes de enlazarte (lo siento, si quieres, lo quito) pero me ha gustado tanto lo que he leído que he optado por dejar un rastro de migas de pan para no perderme.
Vie 24 Abril 2009 a las 1:09 pm |
No, por Dios, Inés.
Esta es tu casa.
Un abrazo.
Vie 24 Abril 2009 a las 2:01 pm |
Fascinantes… son tus palabras.
Yolanda
Vie 24 Abril 2009 a las 4:07 pm |
Si no fuera porque… (Ud. ya sabe)
a una le darían ganas de ser la inspiradora de este texto…
y de desmentir que la distancia signifique algo
cuando las almas comulgan
y están, indisolublemente,
ataditas
Vie 24 Abril 2009 a las 4:32 pm |
Así que 1056… qué gran invento Google Earth!. Le gano por 721 km.
Bienvenido al club. Al fondo hay sitio…
Vie 24 Abril 2009 a las 5:45 pm |
¡Ains! Es que aquí vuelve a ser primavera, ayer fue el día del libro y esas cosas. Aunque dicen que este fin de semana vuelve el frío y nevará, hoy eso es difícil de creer.
Y los amores platónicos tienen su encanto. Al menos se mantienen puros durante algún tiempo.
Por otra parte, a veces se confunde con amor lo que no es más que deseo. El amor es otra cosa.
Y, claro, lo de leerse todo Benni en italiano, eso es un detalle fundamental. Y raruno, diría, jajaja.
besote, señor romántico
Vie 24 Abril 2009 a las 5:49 pm |
Yo la conozco!!! Yo la conozco!!! Jajajajajaja… Mecagontó y no lo puedo decontá. Lo digo? Lo digo? Ein?
¿Qué me da a cambio de mi silencio? ¿Ein? ¿Ein?
Vie 24 Abril 2009 a las 6:26 pm |
Hombre D. Micro… parece que al final el Martes Santo sí que cayó la breva… enhorabuena.
Sab 25 Abril 2009 a las 2:18 pm |
No sé. A veces es peor echar de menos a alguien a quien tienes al lado.
Sab 25 Abril 2009 a las 10:18 pm |
Por Dios…si la punzada me ha llegado hasta mí. Que profundidad de palabras, si hasta puedo oir su respiración
Dom 26 Abril 2009 a las 11:08 pm |
psch, a mí no me impresiona. Que-lo-se-pa. Además, tantos lunares, ¿no será que no se lava? Anda ya… Tanto babosismo mortalmente mortal
Lun 27 Abril 2009 a las 4:48 am |
Y la muchacha no ha líedo este texto ¿?
Si alguien (una vaga suposición) me hubiera escrito algo así, dejaría que cuente uno por uno mis lunares, una y otra vez, cada día de mi vida.
Un beso sr.
Lun 27 Abril 2009 a las 5:48 am |
La pregunta definitiva:
¿Aunque sea por un momento has pensado en qué posibilidades tienes de trabajar a 1156 km de donde trabajas ahora?
La otra posibilidad es que ella esté escribiendo algo sobre tus lunares y esté pensando también en mudarse.
Si están ocurriendo ambas cosas a la vez deberíais hablarlo, no sea que os crucéis en vuelo.
Lun 27 Abril 2009 a las 8:17 am |
Y yo que pensé que no iba a comentar nada. Sólo decir “eoo”, lo he leido.
Estimado Glomus, la situación creo que no es “exactamente” la misma, y no sólo por la diferencia de km.
Estimado Microalgo, ya sabe lo que se dice en “El arte de la guerra”. Nunca dejar el flanco expuesto, pero menos aún el centro. Y como además Margherita tiene más datos (léase más munición), pues ya se puede ir poniendo el chaleco antibalas. Es que no aprendemos.
Cuídeseme.
Lun 27 Abril 2009 a las 8:34 am |
Le aseguro, Salamandra, que el pecado de Cyrano no es el mío. Pero no se construyen puentes (qué horrible frase) desde un solo lado. Claro que he pensado en qué pasaría si yo me fuera… pero soy un clavo en la costa, para empezar, y no voy a cambiar por humo un trabajo que me llevó quince años conseguir. Por algo más que humo sí que lo cambiaría, sin embargo, fíjese.
Dudo mucho de que la destinataria llegue a leer esto nunca, Morella… y eso sí que no: nunca voy a decirle “mira lo que te he escrito”. Uno tiene su dignidad. Poca, pero la tiene.
Y yo no he pronunciado el bisílabo pasteloso, ETDN. Me he cuidado mucho de hacerlo. Y le aseguro que si por mi fuera, el adjetivo “platónico” no sería aplicable en absoluto, al sustantivo que cuadrara.
Y no le hagan caso a Margherita: ni la conoce ni tiene visos de. Mala jugadora de póker…
Lun 27 Abril 2009 a las 9:06 am |
Pero bueno, Don Micro, esas cosas dígamelas usté en privado… ¡Ah! que no es por mí… 8`(
Pués no me haga caso y siga, siga, que ya le pillaré en la timba.
Besos en toa la cocorota
Lun 27 Abril 2009 a las 9:23 am |
Mierda!!!
Lun 27 Abril 2009 a las 9:30 am |
Y me apresuro a plantar otro post de urgencia, que no tengo más ganas de darle vueltas al asunto.
Lun 27 Abril 2009 a las 9:43 am |
Si, mejor cambia de tema, alma de cántaro. Te sugiero algún reporte de las hermosas acampadas en el río Benamahoma, o de las risas pasadas entre sub sub cave y mariscadas en Figueira du Foz, aunque sea pa celebrar que mañana es el cumple de Uli…
Lun 27 Abril 2009 a las 10:34 am |
Volando, Glomus. Y gracias por el recordatorio.
Se perdió Usted una buena ayer por la tarde, Shano Arroyo. A falta de Maese P., el implacable Shlomo ejerció su magisterio y nos dejó sin blanca a Triskel, al Maestro Ramos y a mí mismo.
En fin, afortunados en amores, como venía diciendo yo.
Lun 27 Abril 2009 a las 7:41 pm |
“Deslumbrado como un conejo, de noche en medio de una carretera, al que se le viene encima un tráiler de dieciséis ejes…”
Qué bueno el post D. Micro, esa es una sensación que no se olvida pero cuesta mucho describir tan bien como lo ha hecho.
Inventese algo para coincidir otra vez…
Bs
Lun 11 Mayo 2009 a las 12:58 pm |
¡qué bonito!
Lun 11 Mayo 2009 a las 1:28 pm |
Y qué daño, Luli.
Pero en fin.
Lun 11 Mayo 2009 a las 4:45 pm |
Yo, por si acaso, se lo enseñaré a Julien a ver si aprende.
Mar 12 Mayo 2009 a las 9:38 am |
Déjelo como está, Luli. Que el chaval es un encanto.
Y eso es lo malo, Bala: que no se olvida. Ya no sé ni cómo.